Cada embarazo es un mundo

Cada embarazo es diferente, al igual que lo somos cada embarazada y cada recién nacido. Sin embargo hay montones de tópicos que se repiten cuando se habla de una mujer embarazada o del parto, postparto etc.

Así estoy yo desde el cuarto mes.

Así estoy yo desde el cuarto mes.

El embarazo es precioso, una época que hay que disfrutar y aprovechar. Bueeeeno, eso será si puedes. El primer embarazo lo disfruté a partir de primer trimestre, cuando se fueron las malditas náuseas. El resto pasó volando, aunque las ultimas semanas recuerdo que ya empezaba a acusar el excesivo calor (era julio). El segundo, tras las mismas náuseas todo fue bien hasta que llegaron las contracciones y alrededor del 7 mes ya apenas podía andar hasta la guardería del mayor sin tener que pararme un par de veces. Los huesos de la cadera y el pubis no llevaban bien el peso y es bastante molesto e incluso doloroso. ¿El tercero? Está siendo un camino duro. Las náuseas más continuas y durante más meses dieron paso directamente a las contracciones, también más continuas, y a la diástasis de pubis que yo creía superada. Sumémosle el calor de agosto en el sur y unas manos y pies tamaño elefante para completar el kit. No puedo andar porque tengo que guardar reposo, ni nadar porque no tengo piscina, pero tengo dos hijos pequeños a los que atender. Pese a todo nunca jamás diría a quien me pregunte que esté siendo un embarazo difícil porque sé que al fin y al cabo son sólo molestias,me hacen la vida muy difícil y me cuesta pasar los días sin caer en el deśanimo y el mal humor, pero hay complicaciones que son de verdad peligrosas y que, gracias a Dios, yo no sufro.

Lo mismo puedo decir de los partos. Uno largo, complicado, doloroso tanto física como emocionalmente por el mal trato de todos los presentes en el hospital. El siguiente maravilloso a pesar de no ser natural, de no escuchar a mi cuerpo, de no hacer todo eso que ahora todos dicen que hay que hacer. Fue programado, sí, pero a cambio no fue traumático. Y otro que me queda y que ya contaré.

Tal y como me siento ahora mismo tengo miedo al posparto, pero no me gusta sufrir por los problemas antes de que lleguen.

De momento, las dos semanas más o menos que me quedan antes de ver la carita de mi pequeño, las llevaré lo mejor que pueda y seguiré manteniendo que, al menos para mí, el embarazo no es siempre una época maravillosa, a pesar de que la gente se sorprenda y me afirmen que soy de las pocas mujeres que somos sinceras y no repetimos frases hechas al hablar de cómo nos sentimos al respecto.

Besos y abrazos

Habitación para tres

Dice el refrán que los niños vienen con un pan debajo del brazo, pero la realidad es que vienen con cientos y cientos de cosas. Y si es el tercero, todavía más. Porque tres sillas no caben en cualquier coche, ni tres niños en cualquier casa. En nuestro caso la logística ha pasado entre otras cosas por tener que reestructurar por completo la habitación de los niños que aunque no es pequeña no va muy sobrada de sitio para colocar tres camas ni guardar ropa y zapatos (y juguetes y libros…). ¿La solución? Como siempre: Ikea.

No puedo decir que fuese llegar y besar el santo porque estuvimos semanas buscando la mejor combinación, dibujando las medidas de las camas en una pared y en otra, haciendo cuentas… y al final quedó claro que si queríamos conservar la otra habitación pequeña como estudio no nos quedaba más remedio que buscar una litera. Aquí podéis ver como ha quedado.

La cuna, que de momento está ahí y que volverá cuando el bebé sea más grande, la vamos a convertir en cuna de colecho, así que los mayores tendrán algo más de sitio para jugar.

Los armarios son exactamente iguales los tres y lencima hemos colocado unos módulos ‘reciclados’ ya que antes los teníamos en la pared como estanterías. Son más estrechos pero cumplen su función con zapatos de otra temporada y cosas varias que nunca se sabe dónde guardar.

La decoración está todavía en proceso. De momento tenemos las fundas nórdicas de Vertbaudet y mi capricho personal, la guirnalda de luz de Tutete.

En cuanto a los ocupantes de momento no me preocupo por el tema de subir y bajar porque duermen juntos en la cama de abajo por propia petición. He insistido en que estarán más cómodos, que hace calor para dormir juntos pero nada, ni uno ni otro quieren separarse así que la cama de arriba, de momento, se usa siempre en presencia de un adulto para subirse a jugar.

PD: Guille viene con más novedades, en próximas entregas os las enseño😉

Besos y abrazos.

¿Merendamos? Probamos la Crema de Cacao Hero SuperNanos

IMG_20160617_171245Hay marcas con las que sabes que no te equivocas. En mi casa desde que tengo niños una de esas marcas fetiches ha sido Hero. Mis dos fieras han sido fieles consumidores (y engullidores) de sus potitos y de las bolsitas de fruta para la merienda. Por eso la idea de probar la crema de cacao SuperNanos que nos ofrecían desde el Sello de Calidad Madresfera sabía que iba a ser un acierto seguro. Reconozco que me encanta apuntarme a probar productos nuevos y que no suelo tener la suerte de que me elijan para hacerlo pero mira por dónde ésta vez el paquete de Hero llegó a mi casa justo para la merienda.

Para dar una opinión lo más fiel posible la hemos probado todos, yo incluida, y eso que soy de las que cuando me gusta algo de una marca concreta no suelo probar ninguna más. Y sí, ya nos la hemos zampado enterita.

Nuestra puntuación del 1 al 5 es:

Sabor: 5

Es menos dulzona que otras y para mí eso es un punto a favor porque está realmente buena.

Textura: 5

La dejamos en la despensa y no se derritió, se quedó suave y fácil de untar.

Aroma: 5

¿A quien no le gusta como huele el chocolate?😉

Composición: 5

A mí como madre lo que más me ha gustado ha sido sin duda la composición, con la mitad de azúcar y menos grasas saturadas que las marcas líderes del mercado. Está claro que no es algo que, aunque sea más sano que el resto, sea bueno para que los peques lo coman a diario. Pero al final, si van a comer chocolate, que sea lo más sano posible ¿no?

Calificación final: 5

Repetiremos, aunque sea sólo para las meriendas de los fines de semana.

PD: yo estando embarazada tengo la excusa de los antojos ¿verdad?

Cambio el chip

happy

Es curioso cómo funcionan las hormonas en el embarazo. He pasado unos meses digamos regulares a nivel anímico. Me he metido en demasiadas cosas y de pronto me he encontrado con muchos frentes abiertos que me pedían una fuerza de la que no disponía. El embarazo en sí, aunque no diría que esté siendo malo, sí que de momento es el que peor llevo. Las náuseas constantes al principio, más peso y las contracciones en cuanto me esfuerzo un poco no hacen que el día a día sea fácil. Al final, por unas cosas y por otras, he pasado cinco meses con demasiada ansiedad y una actitud negativa hacia prácticamente todo.

Pero como digo las hormonas de las embarazadas son una cosa muy peculiar. Desde ayer, no sé porqué, veo las cosas de otro color. ¿Que tengo una tripa de un tamaño más que considerable? Pues sí, es lo que hay, y si se nota pues es porque llevo dentro un bebé bien hermoso. ¿Que la casa está hecha una leonera? Diré en mi defensa que estamos de medio reforma pero, sobre todo, mi bicho y yo necesitamos descansar. ¿Las vacaciones? La playa la tengo a media hora escasa, este verano toca baños de ida y vuelta (a ver si al menos cojo algo de color).  Y lo más importante de todo, mis hijos han vuelto a ser lo primero es mi vida. No es que hubieran dejado de serlo, pero ha llegado un punto en el que tenía tanto planes a largo plazo, tantos proyectos y todo el tiempo tan planeado que no me había dejado un momento para simplemente dejar las cosas pasar. Terminaré mi carrera y haré las oposiciones (todavía soy joven y antes o después espero trabajar) pero, de momento, mi familia es el pilar de mi vida. Se trata de tomármelo con más calma que, cómo se dice, de todo se sale.

A lo mejor mañana tengo un día gris de nuevo, no lo sé, pero siempre podré volver a leer esto para tener presentes las cosas que de verdad tienen que ser importantes.

Besos y abrazos

¿Habitación de bebé? ¿Habitación de niño? ¿O habitación ‘que le dure’?

Si los de Ikea dicen que te amueblan la cabeza, en mi caso es literalmente cierto, porque me la llenan de muebles que me gustan y que no sé si elegir unos u otros. Cuando además me encuentro con que necesito colocar camas y almacenaje vario para tres peques, el lío es monumental. Obviamente no quiero deshacerme de todo lo que tengo porque muchas cosas las hemos elegido con los niños y les resultan cómodas, pero también está claro que hay otras muchas que tengo que cambiar. ¡Necesito ayuda!

Como dirían los del programa de Divinity (el de arreglar la casa o comprarte otra), la lista de necesidades es:

  • Camas para tres
  • Armario para ropa de tres
  • Almacenaje para muchos juguetes
  • Sitio para millones de libros
  • Espacio para jugar en el suelo

El mayor dilema está es si pensar en un dormitorio de su edad o en muebles que le vayan a valer muchos años, la decoración bonita e infantil o la práctica y duradera. Sin olvidarnos del tema económico, claro.

Así estamos ahora:

Bueno, miento, porque hay una pila enorme de libros que no sabemos donde colocar, muchos más juguetes (benditos Reyes Magos y cumpleaños…) y a la cuna le quitamos un lateral en un vano intento de que el peque durmiese en ella. De momento duermen los dos juntos en la cama del mayor, y ninguno está dispuesto a cambiar esta rutina. #Duda1: pongo otra cama pequeña/pongo literas de largo y ancho estándar pero más bajitas.

El tema armarios #Duda2: grande hasta el techo/infantil a juego con el resto  #Duda3: en el mismo sitio que está ahora/cambio el sitio del armario por el de los módulos con libros #Duda4: color madera/blanco/de colores (azul).

Y lo mejor de todo #DUDA5: sí, con mayúsculas. Cambio ya y una cosa hecha/me espero a que nazca el peque.

Ainsss que complicado…. Menos mal que habrá por aquí algún alma caritativa que me aconseje ¿verdad, verdad?

“Se ha ido al cielo” y otras explicaciones complicadas cuando tenemos hijos

Por desgracia esta semana hemos tenido que visitar un tanatorio en dos ocasiones. En un caso por un familiar muy cercano y en otro ha sido la maestra de mi hijo quien ha sufrido una gran pérdida. Al final, inevitablemente, mi mayor me ha preguntado qué pasaba. Porque los niños son pequeños pero no tontos, y el mío además es de los que, aunque esté jugando en otra habitación, me está escuchando a mí hablar con quien sea en el salón y se entera de todo. También es cierto que a mí no me gusta mentirle y que, si por lo que sea lo hago y me pilla, me lo recrimina. Sí, tengo un sabiondillo de hijo.

Por todo esto y porque no considero que sea algo que deba ocultarle, traté de explicarle de forma que él lo entendiese lo que estaba ocurriendo, lo que supone que alguien se haya muerto y, dado que soy creyente, enfoqué así mi explicación. Siempre, claro está, teniendo en cuenta que él lo entendiese en la medida en que puede entender esos conceptos un niño que aún no ha cumplido los cuatro años.

El problema está en que no todo el mundo piensa como yo y mi hijo en su inocencia ha tratado de explicar a algún compañero de clase porqué su seño está triste. Yo no lo hice con esa intención y entiendo a quien piensa que son pequeños para plantearles esos temas, pero al final la situación ha salido así. Mi niño ha entendido que alguien (su seño o nuestra propia familia) está triste porque otra persona se ha ido al cielo y no podemos verla más, aunque sepamos que está feliz dónde está. No es la mejor versión, sólo es la mía, la que él ha comprendido con naturalidad.

¿Qué habríais hecho vosotras en nuestro caso? ¿Se lo explicáis o no?

PD: algo parecido aunque mucho más fácil me ha pasado cuando me ha preguntado por dónde va a salir su nuevo hermanito, el que lleva mamá en la barriga. Sé que se suele decir a los niños que los bebés salen por el ombligo, pero aunque al final no necesité responderle, cuando me pregunte de nuevo creo que trataré de adaptar la realidad a algo que él pueda entender.

Sí, también es niño

Mi fiera, 20 semanas. Me pasó con mi segundo embarazo, pero ahora está siendo no sé si gracioso o incluso molesto. Todo el mundo cuando ve a una embarazada, la conozca o no, le pregunta el sexo de la criatura. En mi caso, cuando he respondido que niño, me he topado con respuestas de todo tipo. La familia, que deseaban una niña, se lo tomó con resignación. Lo curioso es quienes me conocen a mi y a mis hijos de vista, gente del barrio, que parece compadecerse porque vaya a tener otro varón. “Bueno, pues a por la cuarto a ver si viene la nena.” es la frase que más oigo últimamente, seguida de cerca por “vaya (véase la cara de lástima al decirlo), bueno lo importante es que venga sano.” Y de mi cara de alucine ni hablo porque es que a veces lo dicen con tanta desilusión que no sé ni cómo responderles. Algunas señoras, las más perspicaces, se dan cuenta de que a lo mejor su reacción no ha sido la más adecuada y rectifican hablándome de las numerosas ventajas de que sean tres varones, lo amigos que serán de mayores, etc etc.

Pasando por alto que el deporte nacional es opinar sobre lo que no nos incumbe, bastante tenía ya con los comentarios sobre que vayamos a por el tercero “¡qué valientes!” “madre mía y cómo os la vais a apañar con la casa/coche?”, y los referentes a mi (al parecer) inmensa tripa para todo lo que me queda aún por delante.

No somos ningunos valientes porque lo que tengo en casa son niños, no leones salvajes. Y lástima de mí si tuviera que negarme algo tan maravilloso como un hijo por cosas tan fáciles de solucionar como poner una cama más en la habitación o una silla más en el asiento trasero de mi coche.

Sí, será otro niño, y mi hijo mayor está ya deseando que salga. Eso sí que no lo cambio por nada.

Besos y abrazos.