Ya vienen los Reyes Magos….

img-20151223-wa0003Menos mal que mis hijos aún no tienen edad de leerme porque si no no podría escribir entradas como esta. Todavía son pequeños y conservan esa maravillosa inocencia, esa ilusión que les hace levantarse corriendo el día 6 a comprobar si los camellos se han tomado el agua que les dejaron la noche anterior ¡me encanta! Por eso no me cuesta complicarme un poco la vida estas semanas buscando y rebuscando juguetes que de verdad valgan la pena para ellos y este año creo que lo he conseguido.

Ya me pasó el año pasado que me dejé llevar por los millones de anuncios de juegutes que vemos por la tele y que consquistaron a mi mayor, cambié los regalos que yo había elegido por unos que él me pidió muy convencido y ¿qué pasó? pues lo que yo me esperaba, que apenas ha jugado con ellos. Al final los jueguets con pilas que ‘juegan solos’ valen para un ratito pero no mucho más. No desarrollan su imaginación, no les involucran. Al poco rato se aburren. De todos los jueguetes que tenemos en casa mis hijos juegan a diario con un tren de madera de Ikea y con figuras de animales y inosauriios, algunas heredadas de su padre.

Me desvío del tema. Este año después de muchas vueltas he ido a lo que yo sé que usarán, aunque no lo anuncien por la tele. Juegos de mesa sencillos y juguetes de madera sobre todo. Y libros. Nos encantan los libros. LA investigación me ha servido para descubrir dos marcas con juegos increibles: Devir y Haba.

Devir son los creadores de los míticos Carcassonne y Colonos de Catán. Pero aún se nos queda grande, así que yo he elegido La torre encantada. Aquí tenéis reseñas para que veáis que chulo es. Por ponerles una pega, los que no son famosísimos son complicados de comprar. No los hay en las grandes superficies ni en muchas tiendas de juguetes. Ni siquiera en Amazon me ha sido fácil dar con ellos.

Haba tiene juguetes preciosos, de madera, originales y creativos. Y juegos de mesa sencillos y bien pensados. Le enseñé un vídeo de El Frutal al mayor y me lo pidió al instante.

Mi otro descubrimiento han sido los juegutes de Lidl. A decir verdad ya los tuve en mi lista el año pasado, pero esta vez se han venido a casa. Pintan bien, ya os contaré si aguantan bien el uso de mis fieras.

Por último le hemos pedido a sus majestades dos clásicos, el arcoiris de madera y un mordedor-sonajero, ambos Waldorf. Por si me leen y no saben donde encontrarlos, yo los he visto en VeoBio y en Tutete (guiño guiño).

Y vosotras ¿ya habéis escrito la carta a los Reyes Magos?

Besos y abrazos

 

Renovándonos I: cambio de coche

1f536c38c04e2592b9534dde2c073d5c¿Dicen que los niños vienen con un pan debajo del brazo? Pues a mí el tercero me ha venido con un lote bien completo. Lo primero con lo que se encuentra cualquier familia que se lanza a la aventura de tener el tercer hijo (insensatos!) es que tres sillas de retención ni caben en prácticamente ningún coche. Así que a menos que ya tuvieras un monovolumen o similar, toca cambio.

Después de muchas, muchas, muchísimas vueltas en todos los concesionarios habidos y por haber nos hemos decantado por un Peugeot 5008 con 7 plazas para llevarnos a los abuelos de vez en cuando😉

Caben las tres sillas con sus correspondientes isofix sin dejarte los nudillos para abrocharlas y en el maletero me cabe el carro sin plegar!! No podemos estar más contentos con el cambio, que por otro lado era inevitable. Sobre todo lo más importante es que aprovechando el cambio de coche hemos cambiado nuestras sillas, que en su día elegimos sin mucho criterio, y me he informado muy mucho para elegir las más adecuadas a su edad y a todo lo que dicen los últimos estudios acerca de que los peques se sienten a contramarcha. De verdad os digo que si tenéis la oportunidad de comprar un sistema de retención tengáis en cuenta que para tener un accidente no hace falta estar continuamente viajando, que simplemente de camino al colegio a 50km/h con un frenazo el daño puede ser muy grave para una columna tan delicada como la de un bebé. No hace mucho salimos del garaje con el mayor sin abrochar camino del cole (iba peleón y dejamos lo de atar el cinturón para cuando saliésemos a la calle) y junto en la puerta se nos cruzó otro coche que no vimos y , del frenazo, resbaló en el asiente y dio con la cara en el respaldo del asiento de delante y le sangró la nariz. Nada grave, un golpe tontísimo. Pero es que no iríamos ni a 20km. Y es el mayor.

Lo dicho, el peque ha venido con coche nuevo y sillas nuevas y mucho más seguras para todos los hermanos. Cuanto me alegro del cambio, de verdad.

El próximo día os cuento el nuevo carro y otras cosillas que también me he lanzado a comprar con Guillermo y que tenía que haber comprado antes.

Os dejo varios links donde yo busqué y comparé sillas:

http://acontramarcha.com/

http://nordicbaby.es/pages/seguridad-vial

PD: y de extra una tienda que tiene unas pegatinas para el coche personalizables que me encantan y que caerán en breve😉

https://www.originalpeople.es/

 

 

 

 

Las madres desinformadas

Parece imposible en la era de la información, con cientos de canales en la teley todo lo que queramos saber al alcance de Google. pero resulta que sí, que las madres estamos total y absolutamente desinformadas.

Mi mayor con apenas una semana de vida.  Nos quedaba mucho por aprender, por conocernos. Y lo que aún nos queda.

Mi mayor con apenas una semana de vida. Nos quedaba mucho por aprender, por conocernos. Y lo que aún nos queda.

Cuando nos quedamos embarazadas por primera vez todo son dudas. Vamos al médico/matrona y esperamos obtener respuestas a todas nuestras dudas, pero no siempre es así. Y a veces no preguntamos por miedo o vergüenza, y otras veces las respuestas que nos dan no son ni mucho menos las adecuadas. Luego están todos aquellos que amablemente nos dan su opinión se la hayamos pedido o no. Conocimiento popular lo llaman. Al final, más dudas. Sensación de no saber qué hacer, miedo a equivocarte.

Criando como mejor puedo a mi tercer hijo creo que todas deberíamos salir del hospital sabiendo por ejemplo que no existe eso de que nuestra leche no alimente, que no se acostumbran a los brazos y  que el colecho no es el demonio. Nos falta información, apoyo y ayuda para entender y comprender que los bebés no duermen toda la noche, es lo que hay. Pero es una etapa, pasará. Mejor pasarla sabiendo que es lo natural y no luchando contra ella. Todos los niños no comen lo mismo porque no son el mismo. Tampoco yo como la misma cantidad que mi vecina, ni me gustan las mismas cosa. No son pequeños estrategas que traman como salirse con la suya, ni siquiera saben que son. No son ellos quienes deben adaptarse a nuestro ritmo, nosotros los hemos puesto aquí, lo menos que podemos hacer es ayudarles a formar parte del mundo. Nos necesitan, son dependientes, tienen sus propios gustos y forma de ser.

Me da mucha pena ver cómo nos alejamos de la forma más natural de criar a nuestros hijos y buscamos soluciones fáciles que nos permitan vivir cómo antes de tenerlos. Me da pena y no lo entiendo. Me da pena oír cuántas madres lamentan no haber tenido leche para alimentar a sus hijos. Cuántas pelean para que se coma ‘todo lo que le han dicho’. Cuántas sufren oyéndoles llorar cada noche hasta que ‘aprende’ a dormir.

Y lo peor es que somos nuestras peores enemigas, porque en lugar de darnos consejos, de ayudarnos, nos criticamos. Necesitamos ser tribu, apoyarnos, compartir. Y que la sociedad nos respalde poniendo a nuestro alcance profesionales médicos informados e implicados, educadores motivados, un entorno menos hostil y un discurso más amable hacia los niños que piense en su desarrollo y su bienestar y no sólo en usarlos como individuos consumistas.

Yo hago lo que considero mejor y si creo que puedo ayudar explicando a alguien mi forma de actuar, lo hago. Pero no le digo lo que debe hacer ni si lo hace bien o mal.

Muchas mujeres vivimos la maternidad aprendiendo sobre la marcha, sin que nadie nos explique nada, sin que nos ayuden a expresar nuestras dudas  y a buscar nuestra forma de hacer las cosas. Confío en que la situación está cambiando, lo leo y lo escucho. Y, en lo que puedo, aporto mi pequeño granito de arena.

¿Hemos perdido los padres el control sobre nuestros hijos?

Vinilo vía Pinterest

Vinilo vía Pinterest

Porque son nuestra responsabilidad y por tanto tenemos que controlar lo que hacen ¿o no? ¿O es que nos hemos vuelto tan modernos, tan defensores de su libertad y el ‘dejarles ser niños’ que todo lo que suena a disciplina nos da alergia? Creo, y no es más que mi opinión de madre, que los niños necesitan normas. Así de sencillo. No es coartar su creatividad ni su forma de ser, no es condicionarles ni cortarles las alas, es ayudarles a vivir en sociedad. Porque ellos no saben, porque los niños y los mayores somos egoístas, envidiosos y cobardes, pero también son valientes y generosos cuando se les enseña a ponerse en el lugar del otro, a ser conscientes del efecto y las consecuencias de sus actos, en definitiva a ser personas responsables.

Me resulta curiosos y un tanto preocupante ver cómo padres que han cargado siempre con las responsabilidades de sus hijos, que se han ocupado de ser sus agendas, de hacerles los deberes murmurando sobre sus hombros la respuesta correcta, que les han defendido tuvieran razón o no, que les han permitido ser desordenados, maleducados y respondones porque oye, son niños, ahora vengan sorprendidos porque esos niños han crecido y ya no saben qué hacer con ellos. Claro, es que una salida de tono con cinco años quizá te pueda parecer graciosa (a mí no, la verdad) pero conforme pasan los años la cosa va volviéndose más fea y con quince años a ver cómo le pides que te respete si nunca en su vida le has explicado lo que es el respeto.

En mi casa hay normas, deberes y derechos, para todos. Las cosas no se piden ordenando y en la calle se dice por favor y gracias. A la gente se la trata con respeto, las cosas se comparten porque jugar solos es más aburrido, no se pega y si alguien lo hace se avisa a quien pueda evitarlo. Hay cosas, la mayoría, que pueden decidirse entre todos hablando y llegando a un acuerdo, pero hay otras que las deciden papá y mamá, y punto, es lo que hay. Su papel es discutir y el nuestro decir hasta dónde se puede llegar. Mi mayor tiene cuatro años y sí, todo eso funciona. Pero cansa más que simplemente dejarlos e ir detrás solucionando sus problemas y esperar que mágicamente, cuando crezcan, sepan comportarse.

Quizá os parezca que somos exagerados, exigentes, estrictos. Yo no lo creo.

Besos y abrazos.

 

Música para tu bebé con Nestlé y Spotify 

Dicen que la música amansa a las fieras… o por lo menos cuando se trata de niños los divierte un rato. En Nestle Bebé de niños saben un poco y en Spotify también saben algo de música, así que la combinación tenía que resultar un éxito. ¿Queréis una lista de canciones según la edad de vuestro bebé y el momento del día? Pues sólo tenéis que pinchar aquí. Así de fácil.

En mi casa la hora musical es en el momento del baño pero no me he podido resistir y el peque también ha tenido su momento, esta vez con algo más tranquilo.

Os prometo que unos segundos antes estaba dormido escuchando la playlist para la siesta, pero creo que tiene un sensor anti -fotos

Pero es que eso no es todo. Si os fijáis bien en la foto ¿qué os parece ese mini altavoz con forma de seta? ¡Me encanta! Pues también sortean uno aquí. Funciona con bluetooth y además de ser monísimo (¿he dicho ya que me encanta?) y de servir como altavoz para la música, también funciona como manos libres para el móvil. Aunque aquí de momento lo que canta en bucle son las canciones de las BSO de Disney.

Veeenga, que hacer la playlist es muy fácil y un poco de música nunca viene mal. Let it go, let it gooooo……

Cuentos que emocionan (y autoras que los escriben con el corazón)

Desde que era pequeña mi sueño y mi vocación ha sido siempre escribir, quizá por eso siempre me ha encantado leer y devoro los libros que caen en mis manos. Ahora que tengo hijos me encanta comprarles cuentos aunque ya tengan muchísimos. Y si además me encuentro que libros de escritoras con las que me siento identificadas, que los han editado ellas mismas, que han visto cumplido su sueño después de muchos esfuerzos ¿cómo no voy a comprarlos y a enseñaroslos a vosotros?

Este mes me han llegado dos de esos ‘sueños cumplidos’. Los Minis no creo que necesiten mucha presentación porque tanto los cuentos como su creadora son más que conocidos por Internet. Son
tan distintos entre sí y aún así conforman una idea tan coherente, tan especial, que no me sorprende su éxito.

Con Simón me topé por casualidad, preguntando en un grupo de Facebook por un cuento con el que solucionar la tendencia de mi hijo mayor a llorar por el menor contratiempo. Me recomendaron ‘Lágrimas bajo la cama‘ y desde el principio la conversación con su autora me dejó claro que me iba a encantar. Y así ha sido, obviamente. Me corroe la envidia (sana, que conste) de ver cómo lo ha conseguido.

Seguro que hay muchos más que no conozco y que me encantará ir descubriendo, de momento ellas, Gessamí y Ana, me han devuelto el gusanillo de sentarme a escribir. Quien sabe si algún día alguien escribe un post como este sobre mí.

Besos y abrazos

Más a gusto que en brazos

Es una frase que se dice aquí dónde vivo y que define perfectamente lo que les pasa a los niños que, como el mío, se erizan nada más tratas de acostarlos ya sea en la cuna o en el carro. ¿Cómo no me compré antes la mochila de porteo? ¡Bendita sea!

Reconozco que me costó decidirme porque esto del porteo es un mundo, pero no puedo estar más contenta con mi elección. Tenía claro y muy bien aprendido que el porteo tiene que ser ergonómico, que las piernas del bebé tienen que estar en postura de ranita, que nuca se debe llevar al bebé mirando hacia afuera… Todo a base de leer y leer en páginas como Método Canguro, Red Canguro o Brazos y Abrazos. Al final me decanté por una mochila muy sencilla, sin acolchados ni hebillas, que aunque no me va a durar demasiado tiempo tampoco me supone ningún problema a la hora de ponérmela o quitármela las veces que haga falta, que para mí era una de las cuestiones que me echaba un poco para atrás. Ya la he enseñado en mi Instagram, es la Marsupi en un discreto color rojo. Pero hay montones, tantas como gustos y circunstancias personales. Los meitais me parecen tan preciosos….dsc_2047

En mi caso, teniendo que subir al cole cada mañana a otros dos peques, me faltaban manos. Y la mochila ha sido mi salvación. Incluso he llevado al peque en la mochila y al mediano en la silla un día que estaba realmente cansado el pobre, ventajas del porteo.

Si alguna está dudando porque sea complicado, le dé miedo que el bebé se caiga, porque pese y duela la espalda.. nada de nada. Probadlo y ya no querréis cambiar. Y si el bebé es como el mío, que lo tenemos ‘malacostumbrado’ a los brazos, os pasará como a mí que hasta he comido con el durmiendo en su mochila.

¿Me contáis vuestras experiencias con el porteo?

Besos y abrazos.