Cosas de casa, Preguntas sin respuesta, Todo me pasa a mí

Lo que pasa cuando no pasa nada

Los profesionales lo llaman el bloqueo del escritor, yo lo llamo ‘hacer bola’, como cuando tu hijo le da vueltas y vueltas a la comida en la boca. Al final no es más que enredar una cosa con otra y darles tantas vueltas que al final tienes una masa que no sabes cómo deshacer. No basta con tener tiempo libre, un hueco en el que sentarse tranquilamente delante del ordenador para que las ideas fluyan. A menudo es incluso peor, porque ves que tienes el tiempo, cosa que no pasa a menudo, y que lo vas a desperdiciar porque no sabes cómo aprovecharlo. Y esa sensación pasa a engordar la bola. Es curioso que además cuanto más tiempo pasas sin conseguir desliarte más difícil resulta volver a arrancar, cómo si al perder el ritmo de la carrera se te olvidase caminar. Si para rematar eres tan poco metódica, con tan poca rutina como yo, lo tienes claro. Tengo ideas pero no sé qué hacer con ellas, no veo el momento de subir lo que sea a facebook o a twitter (no hay quien siga ese frenesí de tweets diarios), no pongo al día la casa, la plancha, la cocina… y si no voy al parque me da pena y si voy me da cargo de conciencia.

Por suerte el bicho hace lo mismo de siempre, nada que resaltar dentro de lo asombroso de su día a día, así que no me lamento por no contaros aquí grandes hazañas cada semana. Sé que, cómo pasa siempre, sin que pase nada especial un día  encuentro el hilo del que tirar y el ovillo se vuelve una línea por la que caminar hacia adelante. Sólo tengo que esperar, y espero que no os desesperéis mientras tanto.

Blog

Consejos de una bloguera novata

Esto de ser madre 2.0 es más difícil de lo que parece. Cuando empecé la carrera, hace… ¡11 años! ¿tanto? ¿ya? madre mía…. Bueno, que cuando empecé a estudiar no existían las redes sociales tal y cómo las conocemos hoy, ni los smartphones, ni se concebía siquiera la idea de un ‘medio’ de comunicación tan interactivo y con un feedback tan efectivo como es actualmente Internet y el fenómeno de los blogs.

Entonces claro, te metes en wordpress con más ilusión que conocimientos, te abres un facebook, un twitter, te compras un móvil con Internet…. y te encuentras más perdía quel barco l’arroz que se dice en mi tierra.

Dios me libre de creer que tengo conocimientos suficientes como para ir dando lecciones, pero creo que los conocimientos están para compartirlos, y aquí va lo poco que sé por si sirve de ayuda a alguien que, como yo, esté empezando en esto del blogging.

1. No intentes ser lo que no eres.

Hay blogs maravillosos por ahí. Ilustrados con maestría como 39semanas y starenrojo, con muy buenas ideas como milowcost (que acabo de descubrir y me encanta) o con gracia y salero como peinetapintxosymimonillo o desmadreando.

Yo no soy ellas (¡ni mucho menos!) y no puedo tratar de imitarlas/copiarlas. Yo soy lo que soy, y es lo que tienes que tratar de plasmar en tu blog. Así no te supondrá un esfuerzo actualizarlo porque todo lo que escribas será con naturalidad.

2. Las Apps ayudan (y mucho)

Para mí hay dos que son imprescindibles:

  • Worpress para Android. Para llevar al día tus entradas, por si has olvidado algún detalle…
  • Evernote. Ya lo usaba antes del blog para cuando se me ocurría una idea interesante sobre la que escribir más adelante, pero ahora me sirve además para esbozar entradas, añadir fotos… ¡hace de todo!
  • Doy por hecho que tenéis la aplicación de Facebook y Twitter en el móvil.

3. Organízate.

Yo, que soy un desastre y os lo recuerdo a menudo, tengo una carpeta sólo para las cosas del blog dividida en subcarpetas. Y procuro, cuando se me ocurren muchas cosas a la vez, escribirlas en un ratito y dejarlas en la nevera para cuando no consiga escribir nada decente.

4. Diviértete, conoce gente, enlaza muuuucho y diviértete otra vez.

Que para eso se llaman redes ‘sociales’. Socializa.

Dadme vuestros consejos ¿Me dejo algo importante?

¡Abrazos!

Todo me pasa a mí

Mamá deportista

74121_440473639358125_1487637185_n

Una , que es rara hasta para hacer deporte, cuando decidió que ya estaba bien de sentarse en el sofá mientras el peque dormía la siesta, fue a elegir uno con el que destacar. La mami es arquera. Sí, con su arco y sus flechas, como los indios. Empecé por un amigo que a su vez empezó por otro amigo… etc etc. Y me gesta y no se me da mal del todo. No es como hacer aeróbic, con esto no se pierden los kilos esos que aparecen justo cuando se acerca el verano, pero el que no se consuela es porque no quiere y dicen que el tiro con arco mejora la postura. algo es algo.

Lo malo viene cuando las aficiones piden su espacio en el apretado planning diario, y yo ya no sé de dónde sacar una horita escasa para entrenar un poco. ¿De dónde sacáis vosotras el tiempo? Por cierto que este domingo tengo competición regional, así que ¡deseadme suerte!

PD: en la imagen la menda en la última competición a la que asistí.

Todo me pasa a mí

Buscando(me)

En estos días los que me visitáis (¡gracias por hacerlo!) vais a ir descubriendo poco a poco el que espero sea el diseño definitivo del blog. Cuando empecé lo hice con más ansia por escribir que preocupación por la apariencia que éste iba a tener, pero las cosas cambian, y últimamente yo también. esta semana me he dado cuenta de cuánto puede significar este pequeño espacio para mí, de lo que podría hacer con él, y aunque el bicho no me deja ni a sol ni a sombre voy intentando sacar minutos sueltos en los que ir esbozando un proyecto que lentamente va tomando forma en mi cabeza. Son muchas cosas, muchos detalles, que os iré contando conforme los vea realizables. Espero que estéis aquí para acompañarme, y sobre todo espero vuestras críticas y vuestros consejos, que a fin y al cabo sois los destinatarios de todo este jaleo. Confío en que los cambios sean de verdad a mejor, porque tengo muchas nuevas ilusiones puestas.

PD:  Yseguiré actualizando entradas en la medida de lo posible, lo prometo 😉

Todo me pasa a mí

De cocina, series y literatura

Que no se diga que el título es mentira y que sólo soy mami, os dejo algunas páginas y blogs que visito en las breves siestas del bicho.

Cocinando con Kisa

Webos fritos

Recetas de mamá

Velocidad cuchara

Algunas son más famosas que otras, y y ahí para elegir si queremos cocinar de manera tradicional o con la thermomix (que yo uso bastante). No son aptas si pretendéis poneros a dieta, lo aviso desde ya.

Espoiler

Yo no me aburro

Quinta temporada

Y ya que estoy os recomiendo encarecidamente que veáis Homeland (la ponen en Cuatro), Big Bang Theory si es que aún no la conocéis, Once Upon a Time y la ya famosísima Juego de Tronos. Si tenéis la posibilidad y os veis con fuerza vedlas en inglés subtituladas, cansa un poco más pero al final de acostumbras y el oído lo agradece, tanto por escuchar las voces originales como por la satisfacción de ir quedándose una con el soniquete del idioma.

Tinta al sol

Papel en blanco

Porque leer, lo que se dice leer, últimamente no leo mucho, o nada, pero me sigue gustando y cada día que pasa lo echo más de menos. ¿Recomendaciones? El nombre del viento (y la segunda parte, El temor de un hombre sabio), cualquiera de Raymond Chandler y mi ‘devoción’ particular, la saga Harry Potter.

 

Crianza, Familia

Las cosas que de verdad importan

Cuando digo que me encantaría tener una familia numerosa la gente me mira con una mezcla de sorpresa e incertidumbre. No tengo ya bastante con haber tenido un bebé en ésta época tan mala «menos mal que tu marido tiene un buen trabajo ¡y fijo nada menos!» sino que además se me ocurre la desfachatez de querer tener dos más. ¡Estoy loca! Hoy en día los niños necesitan muchas cosas, que si el carro, que si la cuna, la comida, los pañales… y qué decir de la ropa, toda carísima. Los niños son un gasto enorme, y no sólo eso, además si uno ya no te deja tiempo para nada ¡imagínate tres! Lo dicho, loca de remate.

Cuando escucho sus razones me dan ganas de reírme a carcajadas, o de llorar. Me río, que es más sano.

Cuando me dicen que a tres no puedes darle las mismas cosas que a uno, pienso que en parte se equivocan, porque quizá nos estrenen ropa cada día, tengan que heredar los juguetes de hermanos y primos, y a lo mejor no pueda comprarles a cada uno la videoconsola de moda, pero qué triste pensar que es eso todo lo que como padres podemos darles a nuestros hijos.

Mis hijos, sean cuantos sean, tendrán un cuento cada noche antes de dormir; tendrán tardes de risas, carreras y juegos en el parque con su familia; tendrán tardes de juegos de mesa en casa cuando llueva, y tardes de películas con palomitas. Se nos ha olvidado en este mundo tan pendiente de las ‘cosas’, que los niños no necesitan juguetes su tienen a otros niños con los que jugar. No tendrán ropa de marca, pero tendrán excursiones a la playa, todos juntos, porque Papá Oso no vive para trabajar y ganar más dinero, sino que trabaja lo necesario y aprovecha todo el tiempo que le queda para pasarlo con nosotros. Hemos creído que los niños son más felices cuantas más cosas tienen, cuando en realidad necesitan muy poco. Pueden heredar el cochecito, y la cuna, y miles de cosas más, porque el día de mañana no serán sus cosas sino su familia los que le acompañen cuando necesite un abrazo.

No digo, que nadie me malinterprete, que quien decide tener un sólo hijo lo haga por egoísmo  ni mucho menos. Pero no me sirve el que no tendrán todo lo que quieran como argumento para no poder tener una gran familia. En mi casa sólo había un sueldo, como en la mayoría de las familias de hace años, y sobrevivimos. Cuando había más pues mejor, y cuando había menos pues igual.

Intentaré por todos los medios enseñar a mi hijo (uno de momento) que las cosas que de verdad importan no son cosas. Y procuraré de paso no olvidarlo yo, por más difícil que me lo pongan.

Crianza, Familia, Pareja

Libertad para ser niño (y para ser malos padres)

Es curioso como a veces las cosas coinciden de manera ‘casual’. No hace mucho en una cafetería un peque lloraba desconsolado, retorciéndose n su silla, mientras sus padres se quejaban de que no podían tomarse un café tranquilos si lo tomaban en brazos, así que lo dejaban sentado aunque llorase. Y ayer Papá Oso comentaba que hay quienes al parecer se pierden buena parte de la diversión de criar a sus hijos, refiriéndose  una madre que nos acababa de contar que ya no usaba la bañera de su cambiador porque su hijo salpicaba mucho al chapotear y lo dejaba todo perdido.

Yo procuro tener al bicho sentado en su silla o en la trona el menor tiempo posible, porque entiendo que se aburre  Y sí, soy mala madre (somos malos padres) porque le dejamos que abra los cajones y saque todo lo que quiera siempre y cuando no sea peligroso, le dejamos que corra libre por la casa, que explore, y le cojemos en brazos cada vez que podemos, y chapotea todo lo que quiere y más, tanto que le baño con la fregona esperando en la puerta del baño. Y nos encanta, aunque se ensucie la ropa de gatear por el suelo que no está lo limpio que debería, aunque se llene la boca y la cara y el cuello de migas de pan o de galleta chuperreteada. Y sí, nos gusta que siga durmiendo con nosotros, aunque no os discuto que a veces la voz de la sociedad se oye demasiado y dudo sobre lo que hacemos. Menos mal que ahí está Papá Oso para recordarme que somos los padres que somos, y nos gusta serlo.

Me alegro de no ser la única que piensa así, y como ya os digo que las cosas se unen a veces de forma muy curiosa, os enlace un vídeo y un blog que vienen a corroborar en parte lo que os cuento.

Espero que os gusten.

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/asimplevista/2013/05/14/guia-del-mal-padre.html

El artículo que acompaña al vídeo podéis encontrarlo en  Bebesymás

Embarazo, Familia, Pareja

¿Niño o niña?

Cuando me quedé embarazada tenía clarísimas dos cosas respecto al sexo de mi futuro bebé, la primera era que tanto Papá oso como yo queríamos un niño, y la segunda era que no queríamos descubrirlo hasta el día de su nacimiento. Hasta el último mes de embarazo conseguimos mantenernos en la incertidumbre advirtiendo a todos los médicos en las ecografías para que no nos descubrieran el secreto, y sobre todo luchando con la familia que se empeñaba en decirnos lo importante que era saberlo. Que si de qué color íbamos a comprar las cosas (existen más colores que el rosa y el azul aunque nadie parece saberlo), que si no teníamos intriga… y así ocho meses. Al noveno mi ginecólogo enfocó el ecógrafo hábilmente sobre los genitales de mi bicho, y no hubo mucha duda al respecto. No nos dijo nada pero ya lo habíamos visto y tuvimos que contarlo a la familia. por suerte fue niño, todos contentos.

Tenemos unos amigos que tuvieron a su hijo un par de años antes que nosotros, otro nene, y que ahora están dándole vueltas a buscar al hermanito, pero a los que en parte le echa para atrás la probabilidad, 50/50, de tener una niña. No negaré que a mí también me pasa cuando lo pienso. A ellos su hijo les llegó por sorpresa por así decirlo, aunque está claro que en estas cosas si no usas protección no hay mucha sorpresa, el embarazo no fue planeado, y no hubo nada que pensar. Sería lo que fuese y ya está, como nosotros. Tampoco fue planeado sino fruto de la relajación de encontrarnos en una situación de tranquilidad económica y familiar, no hubo nada que pensar, y también tuvimos la suerte de que fue lo que preferíamos. Claro está que tanto para ellos como para nosotros si el siguiente embarazo es niña la querremos igualmente, faltaría más. Pero todo el mundo tiene preferencias.

Lo sorprendente es que salvo para esta pareja, para todos los demás lo preferido es una niña, y en nuestro caso más aún para tener ‘la parejita’. A mí no me gustan las niñas, por decirlo de alguna manera. Me entiendo mejor con los niños, y teniendo ya uno prefiero que los hermanos sean del mismo sexo porque aunque no sea obligatorio parece que se entenderán mejor en el futuro siendo dos niños que siendo la famosa y deseada pareja. Pero cuando sale el tema me queda claro que somos los raros ¿o no?

Compras, Decoración, Moda

Tiendas con mucha personalidad para personas felices

Os traigo tres enlaces a tres páginas llenitas de felicidad, de buenas vibraciones, de imaginación y buen rollo. En cualquiera de ellas podéis encontrar regalos la mar de originales o detalles muy especiales que le darán a vuestra casa un aspecto único. Yo ya tengo varias cosas en mi lista de deseos, a ver si me salen las cuentas a final de mes y seguro que caen.

Mr. Wonderful Shop

mr. wonderful

Todas sus cosas tienen un estilo único que a mí personalmente me vuelve loca. Son cosas, como ellos mismos declaran, muy molonas. ¡Hasta tienen su propio libro!

Happy ideas

happy ideas

Este vinilo es un manifiesto precioso, pero también tienen objetos de decoración, de papelería e incluso complementos y ropa.

Delipapel

delipapel

Esta maleta caerá antes o después porque llevo casi dos años con los recuerdos de nuestro viaje de novios rodando sin lugar fijo y me parece que al fin lo han encontrado. Y casi seguro que no será lo único de esta tienda que compre, he visto unos detalle de decoración para la futura fiesta de cumple del peque que también me llaman…