Crianza, Educación, Familia

La importancia del tiempo a solas entre hermanos

Hermanos
Juntos

Se habla mucho de la importancia de dedicar un tiempo a solas con cada hijo, sobre todo en el caso de familias numerosas, para que cada niño tenga su ratito especial. Pero nunca se menciona la importancia de que también los hermanos tengan su tiempo a solas. Lo explico mejor con mi propio ejemplo, el de mis hijos. El mayor y el mediano han llegado a una edad en la que pueden jugar juntos a prácticamente todo. Eso no es algo que moleste al pequeño porque en realidad él siempre ha preferido jugar solo. Pero hay días en los que el  mayor tiene alguna extraescolar y el mediano y el pequeño se quedan solos. Lo habitual, cuando están los tres, es que si el pequeño quiere incorporarse al juego, el mediano sienta que le roban la atención de su hermano mayor y acabe en pelea. Esa tarde, solos el mediano y el pequeño, creí oportuno no intervenir y limitarme a ver cómo discurría la tarde. Ni un grito, ni una queja. Risas. Cuando llegó la hora del baño no había forma de sacarlos del agua. Más risas.

A veces ellos también necesitan su tiempo especial, sentir que el otro les escucha, que les atiende. Obviamente cuantos más hijos, más difícil es. Pero siempre habrá alguna actividad que les una y que pueda servir para que estrechen lazos. Y de paso a los padres recordemos que a veces es mejor echarse a un lado y dejar que  las cosas pasen en lugar de anticiparnos. En mi caso mi temor era que empezasen a pelear y a punto estuve de proponerles a qué jugar, algo que yo creyese que les mantendría ocupados cada uno a lo suyo y así evitar el conflicto. Por suerte no lo hice. A menudo no hacer es lo más complicado.

En el caso de mis hijos el mediano es quizás quien más necesita este tipo de momentos. Porque, cómo él mismo dice, a veces es mayor y a veces es pequeño. Porque necesita sentirse el hermano mayor (sin su hermano mayor) y el pequeño (sin el pequeño demandando atención). Es normal, es entendible, pero no siempre es fácil de ver. Ahora que lo hemos visto, yo intentaré que dispongan de un ratito para ellos dos de vez en cuando, igual que lo hacemos con papá y mamá.

Crianza, Familia

Mitad y mitad

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Ayyy el verano, cuanto tiempo libre, sin poder salir sin morir achicharrada bajo el sol, cuantos ratos aburridos en los que le da a una por ponerse a pensar… Soy muy dada a no estar nunca convencida de acercar con mis decisiones, a no creerme jamás que he acertado, que lo he hecho bien. Y sé que es muy mala costumbre, pero tiendo a sentirme la culpable de las cosas más insospechadas. Cuando me quedé embarazada del pequeño me prometí a mi misma que tendría cuidado de no relegar al mayor, de no quitarle tiempo. Se suele decir que cuando nace un bebé al hermano mayor se le tiene que hacer menos caso ‘a la fuerza’ porque el pequeño requiere de nuestras atenciones con más inmediatez.

Mi pequeño llegó hace ya tres meses que han pasado volando y en este breve tiempo me he dado cuenta muchas veces de que no es al mayor a quien le estamos restando atención, sino al pequeñín. Y es que, gracias a dios, mis dos hijos son dos soles que apenas lloran a menos que tengan hambre o en algún momento muy puntual. Así que al pobre lo cogemos en brazos, claro está, pero mientras que al mayor lo dormía en mis brazos y prefería no soltarlo no fuese a despertarse, al pequeño enseguida que cierra los ojos lo acomodo en su hamaquita o en el columpio, que su hermano está gritando, rompiendo o simplemente que tengo que hacerle la cena.

No lo hago por los posibles celos, que por suerte tampoco tiene, sino porque resulta que al contrario de lo que yo pensaba, es el mayor el que más necesita, el que más demanda, y al que hay que atender más. El pequeño, al fin y al cabo, aún está en esa tierna edad en la que come, duerme y si está despierto se entretiene y es feliz simplemente viendo correr a su hermano alrededor.

Intento darle a cada uno un trocito de mi tiempo pero me sigue asaltando la duda ¿es posible dividirse al 50 por ciento? ¿o siempre tendré la sensación de estar desatendiendo a alguno de los dos? ¿Cómo lo hacéis las que tenéis más?