Embarazo

Sí, también es niño

Mi fiera, 20 semanas. Me pasó con mi segundo embarazo, pero ahora está siendo no sé si gracioso o incluso molesto. Todo el mundo cuando ve a una embarazada, la conozca o no, le pregunta el sexo de la criatura. En mi caso, cuando he respondido que niño, me he topado con respuestas de todo tipo. La familia, que deseaban una niña, se lo tomó con resignación. Lo curioso es quienes me conocen a mi y a mis hijos de vista, gente del barrio, que parece compadecerse porque vaya a tener otro varón. “Bueno, pues a por la cuarto a ver si viene la nena.” es la frase que más oigo últimamente, seguida de cerca por “vaya (véase la cara de lástima al decirlo), bueno lo importante es que venga sano.” Y de mi cara de alucine ni hablo porque es que a veces lo dicen con tanta desilusión que no sé ni cómo responderles. Algunas señoras, las más perspicaces, se dan cuenta de que a lo mejor su reacción no ha sido la más adecuada y rectifican hablándome de las numerosas ventajas de que sean tres varones, lo amigos que serán de mayores, etc etc.

Pasando por alto que el deporte nacional es opinar sobre lo que no nos incumbe, bastante tenía ya con los comentarios sobre que vayamos a por el tercero “¡qué valientes!” “madre mía y cómo os la vais a apañar con la casa/coche?”, y los referentes a mi (al parecer) inmensa tripa para todo lo que me queda aún por delante.

No somos ningunos valientes porque lo que tengo en casa son niños, no leones salvajes. Y lástima de mí si tuviera que negarme algo tan maravilloso como un hijo por cosas tan fáciles de solucionar como poner una cama más en la habitación o una silla más en el asiento trasero de mi coche.

Sí, será otro niño, y mi hijo mayor está ya deseando que salga. Eso sí que no lo cambio por nada.

Besos y abrazos.