Familia, Salud

Resfriados y alergias

Esta semana tenéis que perdonarme por el parón, pero el bicho y yo estamos enfermos. Él tiene el mismo resfriado que tuvo cuando le salieron las palas de abajo, ha empezado igual, con una fiebre que parecía que no venía de ningún sitio, y ahora ya tiene mocos, así que el pack completito. Yo por mi parte no sé si estoy resfriada o tengo un brote de alergia, aunque teniendo en cuenta que ha llovido un par de días y que ahora de repente ha llegado el verano, apostaría por que el polen está haciendo de las suyas. La cuestión es que tengo fiebre, estornudos, mocos… también estoy completa.

Así que perdonad si falto un poco más de lo normal.

PD: lo único bueno de esta semana está siendo el tiempo, que aunque no lo puedo disfrutar como quisiera, me alegra ver entrar el sol de esta manera por las ventanas ¡y ya puedo sacar la ropa de verano!

Actualizo. Iba a escribir una entrada nueva para contaros la evolución de las enfermedades familiares pero al final he optado por actualizar. El bicho ya no tiene fiebre, sigue con mocos pero con mejor aspecto que antes, y la mami tampoco tiene fiebre pero la alergia va peor en todo lo demás. Tanto así que aprovecho ara advertiros de lo peligroso que es automedicarse con lo primero que encontráis por ahí, porque he cogido un pulverizador para la nariz que he usado dos veces antes de leer que sólo debería usarse una vez cada 12 horas. Ya me ocurrió una vez hace años y me provocó una sinusitis más que incómoda, así que ya sabéis, no seáis tan vagas como yo y acudid al médico. Por lo demás, sin novedad en el frente.
Salud

Mocos, conjuntivitis y un diente nuevo

los dos dientes de mi bicho

De todo eso hemos tenido en los dos últimos días. Los mocos llevan semanas con nosotros, cambiamos de medicamento después de que el médico nos dijese que tenía el pecho limpio, que era lo más preocupante, y nada que seguimos igual, con mucosidad verde y espesa sobre todo por la noche, tanto que no puede respirar bien, se pone nervioso y hala, mamá no duerme y el peque menos aún. Lo de la conjuntivitis empezó muy despacio, tanto que no le di importancia y pensé que le lloraban los ojos de no dormir, pero ayer ya tenía legañas amarillentas y muchas, así que ahora además de lavados de nariz con un spray especial para bebés (y el dichoso sacamocos manual por las mañanas) también hacemos lavados en los dos ojos con gasas mojadas en agua hervida templada, cada ojo con una gasa diferente. Parece ser que es habitual que cuando hay infección aguda de las vías respiratorias altas, o sea mucha mucosidad persistente, esa infección se extiende a los ojos y de ahí la conjuntivitis. Por suerte no tiene los ojos rojos ni le escuecen, al menos no le veo tocárselos, así que espero que no le moleste mucho. Y para colmo la segunda pala hizo su aparición a principios de semana pero por extraño que parezca el bicho sigue con los ‘síntomas’ pre-diente, que son décimas de fiebre, muchas babas, mejillas muy rojas… no sé qué será, pero por Dios que el siguiente diente nos deje unas semanas de respiro y de sueño.

Papá Oso tampoco anda muy fino, tiene inflamación de garganta, y yo alergia, así que espero que seamos capaces de sobrevivir a esta semana 🙂

Ahora que lo pienso… ¿podría deberse todo, el resfriado y la conjuntivitis, al hecho de que el peque se bebe media piscina cada vez que vamos? ¿Qué creéis?

PD: la foto se la hizo mi suegro al bicho mientras terminaba de comer