Alimentación, Cosas de casa

Nuevos alimentos: nuestra primera comida ‘en familia’

Tengo que reconocer que tenía ganas de que llegase el día en que hiciera la misma comida para nosotros y para el peque, porque me da la sensación de que es ya como será en adelante la hora de la comida, todos comiendo en familia. Bueno, pues ayer llegó el día, preparé cocido y el peque se comió un buen plato de sopa de cocido con fideos,  trocitos de pollo y un poco de patata chafada. ¡Y le encantó! Ya habíamos probado con la pasta sin mucho éxito, pero se ve que no es lo mismo tomársela con un caldo con menos sustancia que con el del cocido. Listo que nos ha salido la criatura. Le faltó que llevase también garbanzos machacados, pero aún no tocan las legumbres, así que preferí darle sólo los fideos para probar.

Aparte, con el experimento de los yogures vamos muy bien, no le han sentado mal ni nada parecido, así que ya tengo otra opción más para la merienda, que da gusto poder variar el menú de vez en cuando. La semana que viene empezamos con el huevo, que reconozco que me da un poco de respeto, ya os contaré.

Crianza, Familia, Salud, Todo me pasa a mí

Mi bicho explorador

Los bebés y las caídas

 

Mi peque lleva una semana en modo terremoto. No para quieto, gatea por la casa, lo muerde todo, lo tira todo, llega a todas partes, abre cajones y puertas…. Creo que se debe al malestar que siente por los dientes, sumado a que llevamos varios días de mal tiempo que  a mí también me trastornan y que no nos dejan salir al parque todo lo que a él le vendría bien.

Con tanto movimiento al final pasa lo inevitable y el peque se cae. Si estamos solos o con Papá Oso, esperamos a ver qué pasa, si llora o vemos que ha sido una caída considerable, o si se ha dado un buen golpe con algún mueble como le pasó hace unos días, acudimos a su rescate, pero si no le dejamos que siga a su aire sin asustarle, porque creemos que si no llora es que no se ha hecho daño. No sé si lo estaremos haciendo bien, pero de momento funciona.

En sus 9 meses el bicho ha tenido dos grandes caída y muchas pequeñas. Una de las grandes nos llevó incluso a Urgencias por la preocupación de que tuvieses algo que no pudiéramos ver, la segunda quedó en un gran susto para mí y un poco de observación ese día por si acaso. Las pequeñas caídas se quedan en un chichón (por cierto se me olvida siempre comprar ese famoso botecito que se supone que evita que salga la bola y que se ponga rojo), un poco de llanto y si acaso una marca del lugar del accidente.

La cuestión es que, una vez que tienen más movilidad y van ganando autonomía no podemos evitar que se caigan, que tropiecen, que se den golpes o ni siquiera que alguna vez abran un cajón o una puerta que no deben y se pillen un dedito. Y la cosa irá a peor cuando camine, lo sé. No sólo se caerá más sino que también romperá más (la Xbox de Papá Oso ya conoce el suelo jeje). Lo único que nos queda es aprender a sobrellevarlo… y enseñarle a los abuelos que no pasa nada porque llore un poquito, que también es sano.

Vuestros peques ¿han tenido algún golpe o caída? ¿Y cómo los afrontáis?

Crianza, Embarazo, Familia, Lactancia, Pareja, Parto, Postparto, Salud

Primer programa Bebé a bordo de Divinity

¿ Habéis visto el programa Bebé a bordo en Divinity? Yo he de confesar que he llegado tarde ya que sólo dura media hora, pero lo acabo de ver en mitele.com y os cuento mis impresiones.

Lo primero es que me ha resultado muy gracioso comprobar que todos los papis primerizos y todas las abuelas del mundo se parecen mucho mucho. En  cuanto a los consejos, me encanta que al fin se le dé a la lactancia materna la importancia que tiene, aunque aún enfatizaría más, por eso digo que el programa me parece corto. Pero bueno, algo es algo. A la vez me da cierta rabia comprobar como una vez más los problemas para amamantar vienen desde el hospital, donde nadie ha sabido ayudar a la madre y dónde, se supone, están quienes saben de esto.

Recalco la importancia de hidratarse muy bien mientras se esté dando el pecho y que cuando notas la sed es porque ya te falta agua, recuerdo que vivía con una botella de agua al lado constantemente, y también está bien la idea de programar las visitas de familiares y amigos, pero en mi caso no era fácil ya que o venían sin avisar o te ponían cara de “no será para tanto” si les decíamos que no eran horas o cosas así. Será cuestión del tipo de familia y de lo firme que sea cada cual para hacerse escuchar. Aun así, si se puede, las visitas son secundarias, lo importante es estar descansados y tranquilos, el bebé seguirá estando ahí para que lo vean unos días más tarde.

¿Qué os ha parecido a vosotras? Yo le doy buena puntuación, insisto en que es corto, y me lo apuntaré para el domingo que viene.

¡Buenas noches!

Compras, Cosas de casa, Crianza, Embarazo, Familia

¡Cuántas cosas necesita un bebé! Cap.3 : Un lugar para descansar

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Hay muchas opciones para que el bebé recién llegado a su hogar descanse. El primero suele ser una minicuna (si no se colecha), el segundo una hamaca para los ratitos en que está despierto con su familia en el salón, y el tercero la cuna (de nuevo, si no hay colecho).

En mi caso tuvimos una preciosa minicuna prestada que usamos sólo unas dos semanas y que pasó un mes más a mi lado en la cama sirviendo para dejar la ropa por la noche o la manta del bicho cuando lo acostaba. Sabeis que nunca pierdo oportunidad de defender el colecho, pero no pretendo convencer a nadie de nada, y sé que hay muchas familias que prefieren que el bebé duerma a su lado en su minicuna. En las tiendas especializadas hay miles, pero puestos a elegir, yo optaría por un punto medio, una cuna en ‘sidecar’, osea, que no tiene uno de los laterales y que por ese lado va unido a la cama de los papás a la misma altura que su colchón para que mamá tenga más facilidad para coger al recién nacido y darle de mamar y que, a su vez, el pequeño pueda acercarse a su madre si lo necesita. La primera que vi y creo que la única que conozco en persona es la Look at me en El Corte Inglés, la de la imagen. Siempre queda la opción de hacerse una cuna para colechar de forma casera, aquí podéis ver cómo.

La hamaca es una cosa que podéis usar muchísimo y tenerla como un trasto inútil varias semanas y acabar guardándola preguntándoos porqué la comprasteis. Son cosas que pasan. En nuestro caso le dimos mucho uso ya que al bicho le encanta estar viendo el mundo a su alrededor y cuando apenas se podía tener medio incorporado se pasaba sus buenos ratos allí tumbado, dando patadas al aire y meciéndose sin saberlo, o viéndonos a Papá Oso y a mí rondar por la casa haciendo cosas. La mía, que fue regalo de nacimiento del bicho, es la Chicco Mia, no es la más barata pero me parece de las más cómodas para el bebé por la forma de tiene y por los materiales.

La cuna depende más de los gustos estéticos y de la capacidad adquisitiva de los padres que de otras cuestiones. Nosotros tenemos una de Ikea blanca muy sencilla y que nos va muy bien. Hay opiniones de todo tipo acerca de las cunas de ésta tienda, sobre todo acerca del ‘somier’, una tabla, pero sinceramente creo que lo importante de una cuna no  es ésta sino el colchón. Nuestro colchón vale más del doble que la cuna. Pero es que igual nos pasa a los papis en nuestra cama, lo caro es el colchón, la cama fue la que me gustó a mí porque quedaba más bonita en la habitación. Aparte de esto, es más cómoda una cuna que tenga un lado que se baje (la mía no lo tiene), no hecho en falta las ruedas, dependerá de cada caso, y sobre todo que la cuna esté homologada por la CE en términos de seguridad, sobre todo por el tema del ancho de los barrotes para que el bebé no pueda meter la cabeza. Para vestir su pequeña camita, nada de nórdicos o edredones gruesos, ni almohadas, ni cojines, por el mismo peligro de asfixia.

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¡Cuántas cosas necesita un bebé! Cap.2 : La bañera y el cambiador

Es junto con el cochecito una de las compras más caras de los nuevos padres, y también una de las cosas que más ocupan y a las que se le dan más vueltas. Porque las hay de montones de formas, colores, funciones y precios. Lo primero que tenéis que tener claro es dónde la vais a poner, de cuanto espacio disponéis  Hay dos posibilidades, ponerla en el baño, que es lo habitual, o en la habitación del bebé con una cómoda/cajonera debajo, más habitual es países americanos, del norte y del sur. Tienen sus pros y sus contras, pero para mí si os cabe en el baño es lo más cómodo para llenarla, para vaciarla y porque, si vuestro hijo se dedica a chapotear a lo burro como el mío, es mejor tener que secar sólo el suelo del baño que los muebles de toda la habitación. Igual pasa con el cambiador, yo lo veo más práctico ya que aprovechas que el baño está calentito en invierno (lo normal es que enciendas alguna estufa) para ponerle allí mismo el pijama. Y para el cambio de pañal, si la lía y se mancha hasta los tobillos, que alguna vez pasa, mejor en el baño, creo yo.

Lo que más nos trajo de cabeza a Papá Oso y a mí fue si la queríamos de las normales, con patas y ruedas, o de las que se ponen sobre la bañera. Abajo podéis verlas, porque explicarlo es complicado. Al final optamos por la primera, en color naranja de Micuna, principalmente porque creímos que era más cómoda la posición nuestra a la hora del baño y de vestirlo, teniéndole a la altura de la cintura y de lado, que en la otra opción, que pensamos que nos dolerían los riñones al estar doblados. Será costumbre, pero yo no sé vestir al bicho poniéndolo de frente a mí, tengo que tenerlo de lado, aunque la mayoría de mamis lo hacen al revés según veo cuando los cambiamos en la piscina.

La marca y el precio…. según gustos. La mía la tiene igual una prima que la compró para su mayor, que tiene ya 4 años, y está igual que al principio. Eso sí, hay que cuidarla  nada de dejarla con el agua dentro de un día para otro (pasa alguna vez, que se nos olvida) porque las maderas se estropean y se oxidan los tornillos. Además en mi opinión la bañera es cómoda y segura ya que el bicho se sostiene sentado sin escurrirse desde antes de que pudiera hacerlo en el suelo. Se vacía muy fácil  enganchando una goma que trae al váter y abriendo un tapón para que salga en agua, y el espacio al lado para dejar los botes del gel y la esponja es muy muy útil.

¿Una pega? Compramos una funda de toalla para el cambiador que casi nunca ponemos y, por tanto, del uso los colores del cambiador están muy gastados por el lado más cercano a nosotros y se ve algo feo, no sé si habrá fundas del mismo material como de plástico para sustituirla, tendré que preguntar.

Sólo os faltan varias toallas con capucha, esponjas naturales, juguetes que floten y ¡al agua patos!

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Las compras en el embarazo III: cuando lo necesites, lo compras

Hay montones de cosas que compré antes de tiempo, porque me dijeron que me iban a hacer falta, que se usaban mucho… y que nunca llegué a usar. De hecho, tengo cosas que me han prestado (gracias a Dios) para ver si me valían y que, efectivamente, no me han servido de nada y he guardado enseguida. Ahora mismo tengo dos de esas cosas por medio que empiezan a estorbarme, el tacatá y el parque. Es nuestro caso, de hecho a la mayoría de los niños del mundo son dos cosas que les gustan  pero ya he dicho que mi peque es muy especial, y no le hacen gracia. Se queda un ratito en las dos, más en el tacatá que en el parque, pero ocupan demasiado espacio para el poco uso que les da, vamos que me resultan prácticos. Igual me pasó con la minicuna, para dormir apenas me sirvió unas dos semanas, luego dormía con nosotros y la minicuna pasó al salón para tenerlo allí cerquita durmiendo la siesta mientras yo… dormía también, para qué engañarnos jajaja. A los dos meses la guardamos.

hemos tenido la gran suerte de que hemos heredado montones de cosas además de ropa, así que no hemos tenido de comprar casi nada, y aún así hemos cometido algún error, alguna compra innecesaria. Mi consejo es que, cuando surja la necesidad, se compre la solución. Quizá nunca necesitéis cosas que para los demás son imprescindibles, o al revés, cada casa y cada familia funcionan de una forma diferente. Y no sólo es un consejo para padres que esperan a su bebé, sino también para los que tenemos bichos que crecen cada día. A veces me parece que voy a necesitar ya una silla plegable, o los topes de seguridad para los cajones, cuando en realidad no es nada urgente, puedo esperar a ver qué pasa. Más vale tener que pasar una tarde de tienda en tienda hasta dar con el producto exacto que necesitas que lamentarte de tener un trasto guardado que te ha costado un dinero que podías haberte ahorrado.

Pasa lo mismo con la ropa, pero me guardo el tema de las herencias y prestamos de ropa para otra entrada.

Crianza, Familia

Cómo sacar tiempo para ser más que mamá

Han pasado muchos meses desde que arranqué con este proyecto que tanta ilusión me hacía y me hace, y de verdad lamento de corazón no haberle podido dedicar ni siquiera un poco de tiempo hasta hoy. Pero las cosas no siempre salen como una quiere, y en mi caso creí que los días tenían más horas o que yo sabría usarlas de forma más eficiente. Al final lo que cuentan son los hechos, empecé con muchas ganas pero tuve que relegarlo. Y ahora confío de nuevo en ser capaz de continuar, y sobre todo espero que queráis acompañarme.

En este tiempo de parón hemos tenido de todo: el bautizo del peque, diez días de hospital de la que os habla por un absceso mamario, reformas en casa, problemas familiares y bastantes experiencias y descubrimientos que os iré contando día a día, lo prometo. Sigue leyendo “Cómo sacar tiempo para ser más que mamá”

Cosas de casa

Mamá y ama de casa

Nunca he sido demasiado ordenada. Para ser sinceras y como diría mi madre, toda la vida he sido una dejada. Me gusta tener la casa recogida y limpia, pero soy de esas personas que en cuanto entro por la puerta dejo el bolso en el pomo de la puerta, los zapatos en una esquina, el abrigo sobre una silla… y así con todo, de manera que aunque la casa esté impoluta por la mañana, a media tarde parece una leonera y el trabajo es infinito. Lo peor, que mi marido es igual. Así no nos cunde, la verdad, y con el peque todavía es más complicado porque los trastos que inundan el salón se han multiplicado y el tiempo para recoger es mucho menor. Sigue leyendo “Mamá y ama de casa”