Salud

La operación de hipospadia

Quienes me seguís ya sabéis que al nacer a mi mayor le diagnosticaron una hipospadia, una malformación del pene que a pesar de no ser grave sí que requería operación. Después de muchas idas y venidas con varios médicos y de esperar una lista de espera de la SS que yo me imaginaba muuucho más larga, la semana pasada nos avisaron. Nos tocaba.

Desde que publiqué la primera entrada acerca de esta malformación aquí me han llegado al correo historias de madres que han pasado o están esperando a pasar por lo mismo y que se encontraban, igual que me pasaba a mí, muy perdidas. Es curioso porque no es una operación demasiado extraña y sin embargo no hay apenas información en internet. Y hoy en día las madres todo lo buscamos en internet, esa es la realidad. Así que para futuras madres angustiadas, aquí va nuestra experiencia.

En mi caso el cirujano ha sido el doctor Gerardo Zambudio. No puedo hablaros de él porque no hemos hablado en persona, pero sí puedo hablar de su trabajo. Bueno, mejor os habla él mismo aquí, en su página web. La experiencia es tal cual la explican ahí.

Nos llamaron un jueves y lo operaron el martes siguiente, con el tiempo justo para que el papi pidiese vacaciones en el trabajo, imaginándonos ya que los días siguientes no iban a ser fáciles si estaba yo sola en casa con las dos fieras.

Llegamos temprano y lloviendo al hospital. Pasamos a la sala de reanimación en dónde nos encontramos con dos peques más en nuestra misma situación. A él le dio igual pero para mí al menos fue un alivio tener con quien hablar en las horas de espera. Le pusimos el pijama del hospital, le pusieron una vía con suero y gracias a Dios teníamos justo delante una tele para ver el Clan. Y a esperar.

La operación duró unas dos horas que al estar fuera con el pequeñajo se nos pasaron más rápidas de lo que esperábamos. Al menos en este hospital un enfermero se lleva al niño en brazos y lo traen igual, mucho mejor a mi parecer que en la camilla, que debe darles más miedo. Tuvimos suerte y las horas siguientes, las de reanimación, las pasó dormido. Cuando se despertó enseguida le dieron un poco de zumo y, a pesar de que estaba asustado y confundido, apenas lloró. Es todo un valiente, pero qué iba a decir yo.

Esa misma tarde volvimos a casa con la orden de dar antibiótico y Dalsy cada ocho horas, no mojarle la zona y volver en una semana. Y ahí empezó lo bueno. El postoperatorio.

Los puntos internos como es lógico le duelen al hacer pipí. Y por más que intenta evitar el momento de ir al baño, al final no le queda de otra. Es jodido verle pasarlo tan mal y no poder más que sujetarlo con fuerza y decirle que enseguida se pasa. Es cierto, en cuanto pasa el momento del pipí se va a jugar tan contento. Es lo bueno de esta edad. Pero su padre y yo estamos cansados.

El jueves vamos a revisión y confío que lentamente las aguas vuelvan a su cauce y nuestras vidas vuelvan a mi añorada rutina. No sé si al peque le pasa pero a mí me da pena que se esté perdiendo las clases de la guardería.

Espero que si hay alguna madre que tenga que enfrentarse a esta operación mi experiencia le sirva aunque sea para afrontarla con más ánimo. Y como digo siempre, para cualquier cosa que necesitéis tenéis mi correo.

Besos y abrazos.

Crianza, Salud

Bebés con hipospadia

El bicho nació con una hipospadia subcoronal sin curvatura, una malformación congénita de la uretra, que en lugar de terminar en la punta del pene, en nuestro caso termina por la parte de abajo justo donde termina el glande. Lo de sin curvatura es porque a menudo esta malformación lleva consigo un pene curvado hacia abajo porque no hay piel suficiente.

Cuando nos lo dijeron en el hospital, ni siquiera nos explicaron esto. Sólo nos dijeron que el bebé tenía una hipospadia leve, que tendrían que operarle más adelante pero que no era grave y que no había de qué preocuparse. Al principio eso hicimos, no preocuparnos. Bastante teníamos ya con una pequeña duda sobre si respiraba con normalidad (que ya os contaré cuando hable de mi parto) y con el miedo normal de padres primerizos. Pero cuando nos hicimos con el peque y sus llantos y sus cosas, empecé a buscar por internet y ¿qué encontré? Pues prácticamente nada ya que la operación es diferente según el país e incluso la región.

Por si puedo ayudar a alguien os cuento nuestra experiencia. Hace un mes fuimos al cirujano que le operará más o menos cuando tenga unos 18 meses y fue este doctor quien al fin nos contó la historia al completo. Se trata de una operación con anestesia general, de ahí que no se haga hasta casi los dos años. se trata de alargar la uretra, reconstruir lo que falta y arreglar estéticamente del pene. Es necesario tanto por estética, que cuando crezca le importará, como por cuestiones de salud reproductiva, ya que al tener el orificio hacia abajo, orina hacia abajo y, por ende, también eyacularía hacia abajo. Nos dijo que serán unas dos horas de intervención, le pondrán una sonda con un doble pañal, uno que protege la herida y otro, al que desemboca la sonda, que es el que se cambia. Pasamos la noche en el hospital y al día siguiente a casa. Una semana más tarde le retiran la sonda y si todo ha ido bien y los puntos no se han soltado (que puede pasar), pues hala, listo.

No os negaré que la anestesia me da miedo, que mis malas experiencias las tengo demasiado frescas y no quiero que hagan nada mal con mi bicho, pero hay que hacerlo. No hay más remedio.

Si he podido ayudar a alguien, o si queréis saber algo más, encantada de ser útil. Prometo que esta semana os cuento mis problemas con la sanidad pública, concretamente en este hospital, por si también sirve de algo.

PD: no añado enlaces con información porque lo que sé es de buscar en Google, nada más profundo.