Alimentación, Salud

Qué come MI niño de 20 meses

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Así, con esas palabras, he hecho una búsqueda en san Google tratando de aclarar mis numerosas dudas. Y fijaros si he obtenido poca ayuda que vengo a escribir yo mi opinión, por si alguien busca lo mismo y le sirvo de algo.

Tengo más que asumido que cada niño, cada madre y cada situación en un mundo, pero me sorprende cuando veo menús elaborados para niños de la edad del mío que están tan alejados de lo que él come. ¿Dos platos? ¿Ensalada? Es como si me hablasen en otro idioma. En casa somos de plato único, eso es costumbre familiar. Y lo de las ensaladas…. no se me ocurre la forma de ponerle al peque una lechuga o un tomate en un plato y que él se la coma así, sin más. Incluso en la guardería he visto que las ponen de primer plato y siempre se me olvida preguntarles si de verdad los peques se la comen.

No sé si mi hijo come bien, poco o mal. Va por días, la verdad. Come de todo, y cuando digo de todo no quiero decir de todos los alimentos, sino de todos los grupos: cereales, legumbres, verduras, frutas, carne etc. Pero no negaré que tengo la sensación de que debo ampliar la variedad de comidas y que no tengo ni idea de como hacerlo.

¿Cómo se introduce un nuevo alimento en la rutina de un niño de casi dos años?

Para quien llegue aquí intentando descubrir si lo que come su hijo es lo ‘normal’, os diré que el peque desayuna un vaso de leche con cacao, a media mañana toma un zumo y algunas galletas, a mediodía… aquí viene lo bueno. Hoy comemos habichuelas, sin chorizo para él obviamente. Las legumbres en mi casa no fallan, siempre le gustan. Las lentejas especialmente (se parece a su madre) pero igual de bien se come los garbanzos. Como se suele decir, es un plato completo que lleva verduras, sobre todo las lentejas, y carne que suele comer un poco troceada. Otra baza segura es el arroz en cualquiera de sus variedades, con lo que sea. Alguna vez he mezclado la carne en salsa o algún pescado con arroz blanco para asegurarme de que no lo iba a rechazar nada más verlo y ha funcionado. Lo malo es que es difícil sacarnos de ahí.

En cuanto a cantidades… entre cuatro y seis cucharadas es lo habitual. Si viene con hambre y le gusta lo que hay, un poco más. Si no, ha llegado a comerse los garbanzos de uno en uno y he contado seis antes de pedirme un yogur.

En eso sí tengo suerte, los yogures y la fruta entran sin problemas, a veces unas frutas y a veces otras, pero alguna siempre se come sin problema. Los voy alternando como postre o como merienda.

¿Y la cena? No suelen fallar la sopa de fideos, los palitos de merluza o los nuggets de pollo (en freidora sin aceite para que sean más ligeros), empanadillas de atún al horno, unas hamburguesas de pollo con verduras que hacen en mi carnicería o (sorpresa) los medallones de espinacas congelados marca Findus. Le encantan, se relame. Y con el queso, si es curado mejor. De un tiempo a esta parte parece que se ha cansado de comer tortilla y salchichas porque ya no los quiere.

Si salimos a comer fuera sé que puedo pedir para él un plato de paella, croquetas, empanadillas… o incluso un trocito de pizza.

Espero que alguna madre que me lea esté pensando ahora mismo ‘menos mal, pensaba que mi hijo comía mal pero el suyo come igual… o peor’. Y os digo una cosa, yo no creo que coma mal. Me preocupa la variedad pero por aquello de que no se aburra ni él de comer ni yo de cocinar. Precisamente hace unas semanas en una de sus rachas de no comer demasiado salimos a cenar con unos amigos y sólo consintió comerse dos croquetas. Mientras se lo contaba a una amiga me digo que dos croquetas estaba muy bien para lo pequeño que es, y me quedé pensando en que sí, que era verdad. Y yo preocupada.

Y vuestros hijos ¿qué suelen comer?

¡Besos y abrazos!

 

 

Crianza, Educación, Familia

El primer día de guardería

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Hoy es un gran día tanto para mi peque como para mí ¡es su primer día en la guardería! Aún no sé qué tal le estará yendo porque lo recojo a las dos, pero al menos se ha quedado esta mañana tan agusto, ha entrado en la clase sin mirar para atrás y yo he preferido no darle un beso ya que estaba jugando para no ponerle nervioso. Creo que es más cambio para mí que para él ¡cómo somos las madres!

Llevaba ya varias semanas dándole vueltas a la idea de que fueses a la guarde por las mañanas porque, sinceramente, se aburría en casa conmigo. Cuando era un poco más pequeño podía ponerse a jugar solito mientras yo cocinaba o hacía la cama, salíamos con él sentado en la silla a hacer la compra y luego jugábamos juntos un rato antes de comer, pero ahora veía que le hacía falta más, que necesitaba estímulos que yo no podía darle. Se aburre jugando sólo, quiere que esté constantemente con él y para salir ni hay forma de que vaya sentado. Además se empezaba a poner pesado para que le pusiera dibujos en la tele o en el portátil, y aunque no me parece mal un ratito, nunca me ha gustado tenerle horas pegado a la pantalla para que esté entretenido. Con 18 meses le toca jugar, correr, pintar y relacionarse con niños de su edad. Así que es lo que tenía que hacer. ¿Y yo? Pues tengo más tiempo no para descansar sino para poder hacer las cosas de casa sin un pequeñajo enganchado a mi pierna y, a lo mejor sólo a lo mejor, consigo mantener una rutina para actualizar el blog.

¿Han ido o van vuestros peques a la guardería? ¿Os parece necesario para que se relacionen o creéis que van al colegio demasiado pronto?

¡Besos y abrazos!

PD: no tengo foto porque ya digo que no he querido distraerle, pero van monísimos con un chándal-uniforme, todos iguales 🙂 Actualizaré para enseñároslo.

PD: Y si hay alguna mami o papi de Lorca, la guardería es Cocorico (podéis encontrarla en facebook) y la recomiendo totalmente.