Compras, Crianza

Cinco cosas que no volvería a comprar

¡Casi se me olvida! Si es que no tengo la cabeza en mi sitio, debe ser cosa de las hormonas del embarazo… Hace varias semanas que Walewska de Mamis y bebés propuso a todas las que quisiéramos hacer una entrada sobre los imprescindibles y las cosas inútiles que en su día compramos como madres primerizas. Yo ya publiqué mis imprescindibles para el primer año del bebé y los imprescindibles para el embarazo, así que me quedaba publicar hoy las cinco cosas realmente inútiles en las que me gasté el dinero pensando que las acabaría usando.

1. Termómetro de frente/oído. termometro frente

Ni una sóla vez conseguí que se dejase tomar la temperatura con éste cacharro, y por supuesto nunca me dió la temperatura correcta. Dónde estén los de toda la vida debajo del brazo que se quiten los inventos.

2. Vigilabebés. vigilabebes

A menos que tu casa sea un palacio y que tu bebé duerma en el ala oeste lejos de las habitaciones del servicio, puedes estar tranquila que lo escucharás llorar por las noches sin el menos problema. Si además colechas como nosotros pues es obvio que no lo quieres para nada.

3. Alfombra de juegos. alfombra juegos

A los bebés no les gusta estar bocabajo cuando aún no saben gatear o darse la vuelta, se agobian, y cuando saben desplazarse suelen preferir ir a investigar por su cuenta. ¿Resultado? Tengo tres y no ha usado ninguna. Siempre le han gustado más los secretos que escondían los cajones del salón.

4. Cojín antivuelco. cojin antivuelco

Por suerte lo anulé a tiempo de la lista de nacimiento y nadie llegó a gastarse el dinero en él, porque al menos el mío no sabía darse la vuelta hasta que tuvo edad para no correr peligro si lo hacía. De nuevo con el colecho hubiera sido inútil del todo.

5. Tacatá (andador). tacata

Sí, lo ponía dentro y parecía gustarle… dos o tres minutos. Si a eso le sumamos que no son nada recomendables para el desarrollo del bebé ya esta todo dicho.

La verdad es que como la mayoría de las cosas o me las prestaron o me las fui comprando según las necesitaba, no caí en demasiados errores. Y me ha costado encontrar o recordar cinco para escribir esta entrada ¡lo prometo! De echo veo muy problable que a lo largo del día se me encienda la bombillita que tengo fundida en el cerebro y tenga que editarlo.

¡Besos y abrazos!