Alimentación, Compras, Crianza, Salud

Dilemas con la alimentación: yogures para bebés ¿sí o no?

Me sorprendo a menudo con la falta de unidad de criterio de los pediatras y enfermeros de pediatría, sobre todo el lo referente a la alimentación de los bebés. Si ya es raro que dos médicos se pongan de acuerdo en un tratamiento, que se supone que es algo que debe ser más o menos concreto, mucho más raro es que lo hagan cuando se trata de lo que pueden o deben comer los pequeños, que es algo que al parecer va cambiando según modas. Y luego bien que te insisten con lo importante que es la alimentación para la salud…

Cuando nace si toma pecho no hay problema en la mayoría de los casos hasta que va llegando el sexto mes, eso sí, siempre que los percentiles sean los ‘correctos’ y el bebé coja peso. Si no, en función de lo cerril que sea el pediatra o enfermero, los consejos pueden ir desde “un biberón de refuerzo por la noche” que no hace daño y así engordará un poquito más hasta… bueno, hasta el ” un biberón con cereales para la cena, que viene el invierno y es mejor que esté más gordito de cara a los resfriados” que me ha dicho a mí una ‘profesional’ sanitaria. De toda la vida más peso es igual a más defensas. Y a la porra con la lactancia materna ¡claro que sí!

Bueno, dejo de lado mi indignación que me pierdo. Cuando llega el momento de introducir nuevos alimentos ademas de la leche empieza el baile de opiniones. En la tabla que me dio mi enfermero figuran los cereales a partir de los 4 meses y la fruta desde los 6. Sin embargo tengo familiares a quienes les recomiendan primero la fruta. Con la carne y el pescado suele haber más acuerdo, la verdura es un tema del que apenas hay información  a veces he tenido que consultar en Internet si podía darle pimiento o tomate, y al parecer el tema del huevo se ha adelantado de fecha ara que se conozca una posible alergia antes de la vacuna del año.

Y llegamos a los lácteos. En mi tabla se especifica que la leche de vaca entera se debe dar entre los 2 y 3 años, pero que los derivados se pueden introducir a lo largo del primer año. Primera cosa que no entiendo ¿no es lo mismo leche que derivados de la leche en cuanto a posibles alergias o a la propia asimilación por el organismo? Más aún cuando la leche de fórmula ya contiene las mismas proteínas que la leche de vaca, osea que puedo pensar que de ser alérgico lo sería ya ¿no?

Llena de dudas me voy al súper y me encuentro con que hay bastante productos derivados de la leche con la etiqueta ‘a partir de 6 meses’ en la zona de alimentación infantil, que van desde yogures a postres con queso fresco y fruta o natillas. Sé que se adelanta la fecha del etiquetado por cuestión de ventas al igual que sé que no venderían nada a bebés que no pasase antes unos cuantos controles de sanidad, pero no lo entiendo. ¿Puedo o no puedo? Si me fijo en los familiares con bebés, la mayoría no han tenido especial cuidado con los productos lácteos  y si el peque en cuestión ha tomado un helado o chocolate en Reyes, no ha pasado nada. Así que como ya me voy cansando de tanto dilema y ya no sé que darle al bicho para merendar que no sea lo mismo de siempre, me lanzo y compro yogures (refrigerados y otros que son sin refrigerar  y un postre de queso fresco con frutas. Ayer probó el de queso fresco y está aquí tan a gusto.

Antes de comprarlos leí los ingredientes y fue por eso por lo que al final me decidí. Los yogures con leche ‘adaptada’ llevan como ingrediente principal leche desnatada, sin más. Puedo entonces entender que no se les dé leche entera por el tema de un exceso de proteína que su cuerpo no pueda procesar bien, pero si son con leche desnatada ¿porqué valen casi 3 euros, si los desnatados normales valen poco más de un euro? Joder con la etiqueta de ‘para bebés’, vaya chollo. Y si a partir del año lo que aconsejan es precisamente la leche entera y nunca semi ni desnatada….

Mi conclusión, y lo que haré desde ahora, es darle derivados lácteos normales, no ‘para bebés’ o bien  postres pensados para ellos de los que no haya versión normal, que alguno hay. ¿Y la leche entera? Si este verano quiere una cucharadita de helado, no se la voy a negar, y si como mi vecino de 18 meses, un día agarra el vaso de Colacao y se lo bebe entero, pues yo que me alegraré de que le guste la leche, que peor sería si no.

Por si queréis algo de información más objetiva para decidir qué hacer:

http://www.ocu.org/alimentacion/alimentos/noticias/yogures-para-bebes-mejor-no537884

http://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/alimentacion-complementaria-la-leche-y-sus-derivados

PD: Hemos tenido el mismo dilema con las dichosas gotas de no recuerdo qué vitamina para que se cierren correctamente las fontanelas. Al principio se las daba religiosamente, es verdad, pero luego se me olvidaba algunos días, quizá por saber de forma inconsciente que no eran imprescindibles, y al final dejé de dárselas, aunque nunca lo he reconocido delante del pediatra. En la última revisión me las volvió a recetar, y por su lado el pediatra de la compañía me dijo que si se las daba que las dejase ya. No sabe una qué hacer…

Alimentación, Salud

Nuevos alimentos: mi primer Danone

Sí, sé que hay mucha controversia en este tema, yo misma he dudado horrores sobre si debía darle un yogur o no, pero al final el día a día es el que manda. No he puesto como alimento simplemente yogur, sino el de marca Danone, no por nada sino porque es que único que he encontrado y el que en su momento me mencionó el enfermero de pediatría. Eso no quiere decir que no vaya a seguir buscando, porque son muy caros para ser yogures naturales, será por aquello de ser los únicos, la ley de oferta y demanda dichosa.

Bueno, al bicho le han gustado. Últimamente ya no sabía que darle para merendar ya que toma fruta de postre después de la comida, y aunque rara vez dice que no a algo que se coma, si es verdad que me ha salido delicadillo con las frutas y el pequeñajo sólo se las come en determinadas combinaciones. Ya os dije, el plátano machacado con tenedor, la naranja o con plátano y galleta o en zumo, y la pera y la manzana sólo si se camuflan con algo… o solas a trocitos. A saber por qué este sinsentido. Además como es estreñido estas ultimas semanas he estado dándole un zumo de naranja a media mañana en lugar de un biberón de leche, con lo que me daba la impresión de que al final, sólo con la leche de los cereales de la mañana y la del bibe de la noche, era poco. Había que incrementar el aporte lácteo, como dice mi enfermero jajaja.

Sé que no es necesario ni quizá aconsejable un yogur por el tema de la leche y del azúcar, pero en este caso comparto esa frase de abuela de “antes los niños comían de todo y no les pasaba nada”, sobre todo por ser un yogur con leche de continuación y porque, la verdad, no  creo que por un poco de azúcar al día el bicho me vaya a salir con obesidad. Tampoco hay que exagerar. La cuestión es que le gusta y que me permite variar aún más los almuerzos, los postres y las meriendas, que es de lo que se trata al fin y al cabo, de comer variado.

Ah! Casi se me olvida. En otra temeridad mía también ha probado el kiwi. No sé, lo digo de verdad, si sigue siendo muy pronto para el kiwi y las fresas etc etc, pero hay momentos en lo que está tan estreñido que me duele verle sufrir y hago lo primero que se me pasa por la cabeza, que esa mañana fue darle medio kiwi de postre. Para mi sorpresa le encantó aunque estaba aún algo ácido. Si es que no hay quien le entienda, luego le das manzana y pone cara de estar chupando limones (que también se los come a bocados como si fueran mandarinas, yo alucino).

Alimentación, Crianza

Nuevos alimentos: el pescado

Ayer el peque comió su primera papilla de merluza. Para empezar fue sólo el pescado con patata y apio, más verdura que pescado, y salvo un pequeño accidente provocado por calentar la papilla al microondas  siempre pruebo si está muy caliente y para una vez que con las prisas y los llantos no la pruebo va y se quema el pobre, bueno pues salvo eso parece que le gustó. Al menos se la comió entera, hubiera comido aún más pero preferí esperar por si acaso le sentaba mal. Un nuevo paso en su alimentación superado, de momento el pescado es una o dos veces por semana, esta semana será solo una, la de ayer, la semana que viene ya serán dos, y poco a poco iré cambiando el pescado para que pruebe sabores nuevos, y también iremos añadiendo más ingredientes hasta que sea una papilla completa como las de pollo y ternera. ¡Bendita thermomix! Ayer mismo hice los potitos de toda la semana con la maquinita, de ahí las prisas del peque por comer, porque se me hizo tarde. Sigo las recetas del libro, pero a veces no tengo todos los ingredientes, así que no me importa ‘tunearlas’ si es necesario. Para guardarlos aprovecho los tarros de cristal de potitos comprados, que alguno cae sobre todo si comemos fuera, y directos al congelador. Sé que se pueden hacer al vacío y que es más sano que congelarlos, pero las tapas de seguridad de los potitos comprados luego no cierran del todo bien y, la verdad, no me fío.

¿Cómo hacéis vosotras la comida de los peques?

Y la sandía

Edito para añadir esta fruta que hoy ha probado de postre después de su potito de ternera con verduras y que le ha encantado. Se la he dado en trocitos muy pequeños y aunque la mayoría han acabado en el suelo, a su alrededor y él a terminado lleno de zumo de sandía y con las mangas rojas, se ha comido una tajada entera la mar de a gusto.

A ver si como la sandía tiene tanta agua le ayuda con su estreñimiento.

Alimentación, Crianza, Salud

Revisión de los 9 meses

2013-04-12 17.11.21

Esta semana hemos tenido la primera revisión de la Seguridad Social sin vacunas, la de los 9 meses. Poca cosa, sólo peso, altura, medición de la cabeza y preguntas sobre cuestiones de psico-motricidad y desarrollo, todo estupendo. Los percentiles, que no me importan mucho pero sobre todo me resultan curiosos, han sido de 50 en peso y altura y de 90 en cráneo  Vamos, cabezón desde que nació, que le vamos a hacer. De nuevo me han recetado unas gotas para las fontanelas, pero resulta que el pediatra privado (bueno, en realidad el del público no es pediatra, es médico de familia que cubre la plaza de pediatría), bueno pues el privado dice que nada de gotas, que ponga al bicho al sol y poco más. No se aclaran.

Digo que me hacen gracia los percentiles porque no sé en qué clase de media se basan, ya que el peque, que está en el 50, a todo el mundo que lo ve le parece un niño grande, alto y que pesa bastante. Y las tallas de ropa dicen lo mismo. Vamos, que no sé cómo serán los niños que estén en el 90…

El resto de la revisión ya digo que normal, se ríe con nosotros, nos reconoce, gatea que da gusto por el pasillo (me paso el día fregando y él siempre lleva el chándal con las rodillas negras), balbucea y más cosas que no recuerdo pero que hace. Y nos dio además los consejos de alimentación para los meses que vienen, que empezamos el pescado y el huevo. Por cierto, nos comentó que era muy importante que le diéramos la yema de huevo a su tiempo, ya que en caso de presentar alergia a éste no podríamos ponerle las vacunas de los 12 meses, cosa que no sabía. Todos los días se aprende algo.

Esta semana empezamos con el pescado, ya os contaré.

PD: en la foto el bicho ayer estrenando un look de primavera, que por aquí ya hace calor.

Alimentación, Crianza, Familia

El peque y la familia

Mis padres, mis suegros y mis cuñados viven bastante cerca de nuestra casa, y aunque unos trabajan, otros estudian y mis padres son mayores, todos tienen a diario una especie de horario de visitas  planificado que me obliga a tener la casa lista para revista todo el día. Pero ese no el el problema, bueno es uno de ellos pero no es el que venía a contaros. El problema es que cada cual con su ilusión quiere sacar al peque a dar un paseo, al parque, darle gusanitos, galletas, jugar con él o dormirlo, según el día, pero a veces, muy a menudo, esas ilusiones chocan con la realidad y la rutina del bicho. No es cuestión de llevarle con unas rutinas más rígidas que en el ejercito, pero no puede pasarse el día entero en la calle, ni comer pan justo después del postre, ni merendar tres veces porque ¡déjalo, mira que gracioso!

Nosotros, más yo que Papá Oso, porque yo soy más dramática para estas cosas, intento que no se pasen, pero a ver quien es el guapo que les dice que no, que tal cosa no puede ser, sin que me miren como si fuera una exagerada. Qué fácil es todo cuando el papel de malo le toca a otro.

Además al final sin querer o queriendo un poco acabo cambiando yo mis costumbres para que me encajen con sus manías, porque si salgo por la mañana a hacer la compra y así darle un paseo al peque, luego viene su abuelo por la tarde y ¡hala! otra vez a la calle. Y así ni siesta ni ná de ná. ¿Qué hago? Pasamos la mañana en casa jugando en la alfombra y que salga por la tarde después de la merienda. Y me paso la vida diciéndoles a los demás que eso no pueden y que tal cosa tampoco y dando más explicaciones que una maestra. Pero con buena cara, no sea que parezca un ogro, porque por lo menos preguntan antes de hacer cualquier cosa, que no es poco.

Por suerte todo tiene su lado bueno, y es que pese a que a veces me estreso por la falta de costumbre de tener a tanta familia cerca, me alegro mucho de que mi hijo sí vaya a estar acostumbrado a eso, que nunca le vaya a faltar el apoyo de los suyos. Y por mi parte, me da seguridad saber que si necesito algo, tengo a quien acudir, aunque me cueste darme cuenta, porque no es algo que me haya ocurrido antes.

Todo tiene dos caras ¿no?

Alimentación, Crianza, Salud

Nuevos alimentos: el tomate, la cebolla y las ciruelas

Los tres ya los había probado el peque antes ya que los potitos industriales a veces incluyen tomate o cebolla en su composición, y los de frutas para el estreñimiento llevan ciruela, pero es la primera vez que se los doy en los purés caseros.    El pobre ha amanecido hoy muy muy estreñido, tanto que ha llorado al intentar hacer caca. Creo que ha sido porque anoche probamos unos cereales nuevos en el biberón de la cena y a este crío los cambios en la comida no le van bien. Y resulta que los únicos purés que tenía congelados eran mitad pollo y ternera, así que he tenido que improvisar un poco a última hora con lo que tenía por casa, que a dado la casualidad de que no era mucho. He dudado, porque hay opiniones dispares sobre a qué edad se les debe dar tomate a los bebés, pero cuando he leído que era bueno para el estreñimiento no me lo he pensado dos veces. Así que nada, pollo, patatas, un trocito pequeño de cebolla por si le sabía muy fuerte, un poco de tomate y aceite. Se lo ha zampado enterito tan agusto. Pero por si acaso el tomate era poco hemos rematado con media ciruela de postre.

¿El resultado? Efectivo… pero quizá demasiado. Como tenía reserva guardada se ha salido por los dos lados del pañal.

Conlcusión: el tomate y la ciruela son laxantes y de efecto rápido. Espero que esta noche el biberón no le vuelva a estreñir.

Alimentación, Crianza, Preguntas sin respuesta

Nuevos alimentos: fideos no, aceitunas sí

Source: instagram.com via Cecil on Pinterest

Tengo en la puerta del frigorífico una tabla con los alimentos que debo ir introduciendo en los menús del bicho según pasan los meses. Para los ocho meses se suponía que debía darle pasta sin huevo, fideos o, en mi caso, letras. Primero no entendí muy bien la idea, ya que en los purés no voy a darle fideos y si sólo come purés, porque no veo la posibilidad de darle sopa sin que nos bañemos literalmente en ella, pues no sé. El caso es que lo intenté con una cremita suave de verduras y letras, pero he de decir de en mi caso la pasta se va a tener que esperar, porque al peque no le gusta. No sé si serán los grumos, aunque lo dudo porque en otros casos no le molestan, pero la cuestión es que al final tuve que darle otra cosa así que nada, me temo que la pasta esperará hasta que pueda comer macarrones y llenarse de tomate como todo niño que se precie.

Y por otro lado están las aceitunas, concretamente las sabor manzanilla sin hueso. Cómo estamos de ‘vacaciones’ y hasta esta mañana ha hecho buen tiempo, hemos pasado varios ratitos en alguna terraza con su madrina tomándonos una cerveza al solecito. Y no hay cerveza sin patatas fritas y aceitunas. Las patatas no hay problema, aunque sean fritas le doy un trocito pequeño y encantado, pero nunca había probado las aceitunas, entre otras cosas porque aún no sé si se le pueden dar o no. Me temo que no, por ser encurtidos que llevan vinagre, sal, etc etc, pero al peque ¡le chiflan! Fue meterse un pedazo minúsculo en la boca y empezar a sonreír  a relamerse y a dar golpes en la mesa pidiéndome más. ¡Nos moríamos de la risa! No le dí en total más de una aceituna entera, ya veis que el desastre no ha sido muy exagerado, pero todavía no he logrado encontrar a alguien que me explique con certeza si puedo darle más o no. De momento, como se está nublando, no creo que haya más aperitivos al sol, así que tengo tiempo de investigar.

Alimentación, Salud

Nuevos alimentos: la piña

¡Buenos días! Y perdón por el parón del fin de semana, pero a veces la mamá 1.0 me reclama más de lo necesario y apenas tengo tiempo de tocar el teclado.

El bicho sigue luchando con el segundo diente y, en esta lucha, de momento la única que va perdiendo en la merienda, que está totalmente abandonada. El viernes Papá Oso tuvo la genial idea de darle al peque un trozo de piña natural, concretamente en tronco del centro, que es muy duro. Si lo sé se lo damos antes ¡le encantó! El sabor dulce y el hecho de que estuviera muy fría y la pudiese masticas con las encías fue determinante, pasó casi media hora dale que te pego a la piña mientras yo recogía la cocina.

Pero luego llegaron las dudas, eternas compañeras de toda madre primeriza: ¿el bicho puede comer piña? No se especifica en ninguno de los papeles de consejos del pediatra, ni que sí ni que no, así que supongo que si no dice expresamente que no, como ocurre por ejemplo con las fresas, será que no es peligroso. Porque digo yo que comer piña es algo bastante común como para que se les haya pasado meterla en la lista.

La cuestión final es que al bicho le gusta y que parece que además le ayuda a tener más ganas de merendar, porque el sábado y ayer sí que se comió la ruta de la tarde.

Aparte de este gran descubrimiento  el bicho sigue con muchos mocos incluso en el pecho y tos por las mañanas, pero como pasa siempre, a estas edades no se les puede dar nada, así que seguimos con el Bisolmed a esperas de que mejore. Por suerte no hay fiebre y él sigue tan feliz y tan bicho como siempre.

¡Feliz lunes!

Alimentación

El bicho y la comida

Vajilla Kukuxumusu

Me acabo de dar cuenta de que, entre las categorías de este blog, no está la de ‘Alimentación’. Y pensándolo creo que es porque el bicho y yo no tenemos problemas con su comida. A menudo cuando comento en la frutería o con la familia que el peque come de todo y come bien, oigo comentarios del tipo “Pues no sabes lo que tienes”, “Eso es un lujo” etc.

No sé cómo será un crío que no come bien, pero a esos comentarios yo siempre respondo que no es que coma siempre bien, sino que además a mí no me agobia el tema de la comida. Debe ser que salí tan escaldada del tema de la lactacia, de las horas y las cantidades y si pasaba hambre, que ahora no hago ni caso. Os cuento nuestras rutinas de alimentación y así de paso abro la categoría, por si acaso cambia con el paso de los meses.

Alrededor de las 09:00 el peque abre los ojillos, me mira, le doy los buenos días, sonríe y se pone a gatear en busca del borde de la cama. Desayuna 150ml de leche de continuación Blemil2 con cereales, a veces Nestle, otras veces Blevit. Como es estreñido ahora estamos probando Blevit Superfibra, pero para mi sorpresa son más efectivos los cereales con miel. No preguntéis por qué. Bueno, pues a veces se los termina encantado y otras no. Últimamente  quizá por los dientes, se deja varias cucharadas. En cualquier caso no hago distinción, si se los come bien, si no pues nada.

Sobre las 12:00 toma otros 150ml de leche en biberón. Estos sólo lo he visto rechazarlos una vez, pero si por cualquier razón no se los doy, no pasa nada, sólo que le da hambre antes a mediodía.

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