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Renovándonos I: cambio de coche

1f536c38c04e2592b9534dde2c073d5c¿Dicen que los niños vienen con un pan debajo del brazo? Pues a mí el tercero me ha venido con un lote bien completo. Lo primero con lo que se encuentra cualquier familia que se lanza a la aventura de tener el tercer hijo (insensatos!) es que tres sillas de retención ni caben en prácticamente ningún coche. Así que a menos que ya tuvieras un monovolumen o similar, toca cambio.

Después de muchas, muchas, muchísimas vueltas en todos los concesionarios habidos y por haber nos hemos decantado por un Peugeot 5008 con 7 plazas para llevarnos a los abuelos de vez en cuando 😉

Caben las tres sillas con sus correspondientes isofix sin dejarte los nudillos para abrocharlas y en el maletero me cabe el carro sin plegar!! No podemos estar más contentos con el cambio, que por otro lado era inevitable. Sobre todo lo más importante es que aprovechando el cambio de coche hemos cambiado nuestras sillas, que en su día elegimos sin mucho criterio, y me he informado muy mucho para elegir las más adecuadas a su edad y a todo lo que dicen los últimos estudios acerca de que los peques se sienten a contramarcha. De verdad os digo que si tenéis la oportunidad de comprar un sistema de retención tengáis en cuenta que para tener un accidente no hace falta estar continuamente viajando, que simplemente de camino al colegio a 50km/h con un frenazo el daño puede ser muy grave para una columna tan delicada como la de un bebé. No hace mucho salimos del garaje con el mayor sin abrochar camino del cole (iba peleón y dejamos lo de atar el cinturón para cuando saliésemos a la calle) y junto en la puerta se nos cruzó otro coche que no vimos y , del frenazo, resbaló en el asiente y dio con la cara en el respaldo del asiento de delante y le sangró la nariz. Nada grave, un golpe tontísimo. Pero es que no iríamos ni a 20km. Y es el mayor.

Lo dicho, el peque ha venido con coche nuevo y sillas nuevas y mucho más seguras para todos los hermanos. Cuanto me alegro del cambio, de verdad.

El próximo día os cuento el nuevo carro y otras cosillas que también me he lanzado a comprar con Guillermo y que tenía que haber comprado antes.

Os dejo varios links donde yo busqué y comparé sillas:

http://acontramarcha.com/

http://nordicbaby.es/pages/seguridad-vial

PD: y de extra una tienda que tiene unas pegatinas para el coche personalizables que me encantan y que caerán en breve 😉

https://www.originalpeople.es/

 

 

 

 

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¡Cuántas cosas necesita un bebé! Cap.6: una silla para viajar seguro

A menos que vuestro carro sea un trío e incluya un portabebés, o incluso así pasados unos pocos meses necesitareis una silla en la que vuestro pequeño viaje en coche seguro y protegido. Este tema es peliagudo porque no depende sólo de elegir la que más bonita nos parezca, o la más barata, o la que tiene nuestra vecina. Claro está que todo eso influye, pero lo primordial es la seguridad.

Lo primero que nos encontramos en nuestro viaje a la tienda es que las sillas se dividen en grupos según la edad del ocupante. Así tenemos:

grupo 0/0+: desde que nace hasta los 9/13 kilosretencion infantil

grupo 1: de 9 a 18 kilos

grupo 2: de 15 a 25 kilos

grupo 3: de 22 a 36 kilos. Pueden ser sillas o elevadores para que el niño se sujete con el cinturón, aunque se recomienda que use una silla con respaldo hasta que mida 135cm.

Ahora bien, existen sillas que abarcan varios grupos, de forma que no tenemos que comprar cuatro diferentes. En mi caso tengo una grupo 0+ y otra del grupo 1-2-3.

Según la nueva normativa las sillas hasta los 15 meses deben ir colocadas en el sentido contrario a la marcha. O lo que es lo mismo, el portabebés, el grupo 0 y 0+ deben ir mirando hacia detrás. La gran mayoría de las sillas del grupo 1 sólo se pueden colocar en el sentido de la marcha, osea hacia delante, así que es lo que hay. ¿Es peligroso? NO. Las sillas están homologadas y son completamente seguras. Sencillamente es más seguro para los peques en caso de colisión ir en el sentido contrario, pero sólo si la silla lo permite.

Segunda cuestión a tener en cuenta, el sistema de fijación. Isofix o no isofix. Se trata de un sistema de anclaje al coche, por tanto el vehículo tiene que estar preparado. Las sillas que lo incorporan son más caras y más pesadas. Las que no, van sujetas por el cinturón de seguridad. Desconozco las ventajas del isofix, pero por ejemplo mi coche no va preparado y, si tienes más de un coche, comprueba que los dos lo están.

¿Ya lo tenéis claro? Pues ahora toca elegir una. Todas las grandes marcas de puericultura tienen en sus catálogos sillas de coche, y hay además marcas especializadas. Para gustos los colores. Por si os sirve de ayuda  el RACE hace cada año una comparativa entre las sillas disponibles del mercado, valorando sobre todo su seguridad y la comodidad para el niño.

Ahora me diréis vale, me sé todas las especificaciones, las normas y tengo todos los datos pero ¿cual me aconsejas? Pues mirad, en mi caso el cochecito Muum trae portabebés, así que hasta los tres meses o quizá un poco menos los dos peques lo han usado. Tiene la ventaja de que cuando son muy pequeños y van casi siempre dormidos o para salidas muy cortas como a la compra no tienes que andar atándolos y desatándolos, lo pones en la estructura del carro y a correr. Pero enseguida se nos quedó pequeño, así que un familiar nos regaló con mi mayor una silla 0+ y cuando nació Arturo nos regaló también el siguiente nivel, una 1-2-3. En ambos casos son de la marca Chicco.

eletta chicco eureka kidsMi opinión se basa en estas dos sillas que son las que conozco. Algunas estareis de acuerdo y otras no. El grupo 0+, que es la que usa ahora el pequeño y que usó en su día el mayor, es desenfundable, incorpora un reductor para cuando son recién nacidos, y ha aguantado bien hasta los 22 meses del mayor. No se le ha quedado pequeña, pero ha pasado a su hermano. Según veo yo, porque ellos no me lo han sabido decir, se ve cómoda, van recogidos y con la espalda bien apoyada. En cuanto a la 1-2-3 al ser más recta es menos cómoda para las siestas pero sigue manteniendo una buena postura de las piernas y la espalda y también se puede desenfundar. Ambas son fáciles de colocar y quedan bien fijadas al coche.

Hasta aquí mis consejos y mi experiencia. ¿Cuál es vuestra silla o cuál vais a comprar?

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Mirando al frente

Al bicho no le gusta la silla del coche. No le gusta nada de nada, cuando ve que voy a sentarlo se estira, se pone tieso y arranca a llorar hasta que encuentro algo con lo que entretenerlo, que suele ser el biberón de agua. Sin embargo ahora la cosa ha cambiado. Con la excusa de que tenía que poner la silla en el coche nuevo aprovechamos (fue idea mía, la verdad) para darle la vuelta y poner al peque mirando en el sentido de la marcha. Y además, ya que estaba, lo puse en el asiento central, porque tengo el recuerdo de haber leído en alguna parte que éste asiento es mejor en caso de choque, ya que no se queda aplastado contra los asientos delanteros.

Bueno, pues todos estos cambios han sido providenciales. No es que le encante, pero se queda sentado igual que en la silla de paseo. Desde su nueva posición no se siente solo porque nos ve a Papá Oso y a mí, además imagino que viajar hacia atrás debe marear un poco, y tiene que ser muy aburrido no ver más que el asiento del coche y un pequeño trozo de ventanilla durante todo el viaje.

De cara a las vacaciones que se acercan y que ya os contaré, estamos más que felices mirando todos al frente. 🙂

PD: Vía Pinterest, una de esas carreteras por las que yo no me cansaría de conducir.

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Uno más en la familia: ¿coche nuevo?

Con la llegada de un nuevo miembro a la familia una de las cuestiones que surgen en casi todas las ocasiones es la falta de espacio en el coche. Los peques ocupan mucho aunque no lo parezca, y cuando sales con ellos necesitas millones de cosas que no siempre caben en el maletero. Si tienes suerte y tu coche es más o menos grande no tendrás problemas, al menos con el primer niño. Con el siguiente, y si tu coche es un tres puertas pequeñito y cómodo para cuando ibais los dos solos a la compra, empiezan las dudas. ¿Necesitamos cambiar de coche? Y si es así ¿cuál deberíamos comprarnos?

Nosotros tenemos dos coches, un Ibiza de hace 12 años de Papá Oso, y un Dacia mío. Ninguno lo compramos nosotros, así que nos valían. El Dacia va sobrado de maletero y es cómodo por altura para meter y sacar al bicho de su silla (que ocupa medio asiento de atrás), pero el Ibiza iba un poco más escaso. El maletero es mínimo, cabe la estructura del Muum y hasta ahí, es más bajo y si ponemos la silla del coche mi asiento va tan hacia adelante que apenas quepo, y eso que soy bajita. Así que teníamos un coche que sí y uno que no.

Desde que nació el peque estábamos (Papá Oso sobre todo) viendo coches, más por las ganas de estrenar uno nuevecito y a nuestro gusto que por necesidad real, si bien es cierto que nos animaba aún más la creencia de que ahora que el peque viaja con nosotros teníamos que llevar un coche con suficiente seguridad en caso de accidente y lo más agradable posible si queríamos salir algún día de vacaciones. ¿El problema? Fácil, el precio. Os cuento lo que vimos, los pros y los contras… y la solución final.

Hay tantos tipos de coches como familias, y si empiezas te vuelves loco. Si buscas espacio, olvídate de los tres puertas, y de los compactos tipo Opel Corsa, a menos que llevan el prefijo SW. Con uno de estos tienes un precio más ajustado y un buen maletero, aunque con un espacio interior normal. Más grandes, las berlinas, los coches largos como dice mi madre. Si son 4 puertas, el maletero es más profundo pero menos modulable ya que no puedes llenar el coche hasta el techo como en un 5 puertas. Los monovolúmenes compactos, un Toyota Verso por ejemplo, están de moda y lo tienen todo, pero te tienen que gustar. y consumen algo más. Un crossover, como el qasqai, es más alto y cómodo, pero el maletero engaña y no da para tanto como parece, y ya si le pones las 7 plazas lo pierdes del todo. Para eso, un monovolumen de toda la vida, pero como digo te tienen que gustar estéticamente. Si tienes o quieres tener familia numerosa hay que ver que quepan tres sillas atrás, que no pasa en todos incluso sin el isofix, y que tengan tres plazas atrás diferenciadas y no dos y media, pues hay creo que dos o tres.

Lo dicho, un mundo. Al final, cuando nos habíamos rendido porque el sueldo no daba por más vueltas y cuentas que hicieramos, y tampoco veíamos un modelo claro que nos cuadrase del todo, llegó la solución de manos de mi suegro, que encontró un Opel Astra 4 puertas de segunda mano, sin apenas kilómetros y muy bien cuidado (está como nuevo, dicho por nuestro mecánico de confianza) por el mismo dinero que íbamos a pagar sólo de entrada de un coche nuevo. Maletero de sobra, espacio de sobra, fiable, cómodo, con potencia, con chorraditas de las que le gustan a Papá Oso y barato.

No he medido si caben tres sillas en el asiento de atrás, pero es pronto para esas cábalas. De momento, la primera semana de junio nos vamos de vacaciones rurales con el coche nuevo, ya os contaré cómo hemos previsto esta primera salida larga con el bicho.

¿ Cambiasteis de coche con la llegada del bebé?

 

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Cuando viajar no es un placer

Lo primero perdón por el parón, pero como ya os comenté el peque estaba enfermo y nos ha arrastrado a Papá Oso y a mí, que por supuesto estamos muuuucho peor de lo que llegó a estar él. Por suerte ha dejado de tener mocos y tos y ahora sólo tiene algo de diarrea para lo que la pediatra me ha dado muestras de crema de arroz, así que creo que estoy lista para volver.

Pese a la enfermedad común, este fin de semana hemos tenido que salir de viaje para asistir al 50 cumpleaños de mi suegra.  Cómo toda la familia es de Cartagena, nos ha tocado a los pocos de aquí desplazarnos, y de ahí viene el título de esta entrada, porque el peque ODIA la silla del coche. No entendemos por qué, pero en cuanto ve que lo intentamos sentar se pone tieso, se nos agarra del cuello y cuando conseguimos sentarlo empieza a llorar y a retorcerse desesperado. Al final siempre acaba por caer rendido a las vibraciones del coche y se duerme pero no sin antes agotarnos la paciencia, sobre todo porque no sabemos qué le pasa. No parece que vaya incómodo, yo voy sentada a su lado hasta que se duerme así que no se siente sólo,  y también dudo mucho que se maree porque si consigo que se calme con el biberón del agua se queda más o menos tranquilo.

Según Papá Oso, la silla del coche es el único sitio en el que cuando nos reclama no acudimos, y que es eso, unido a que normalmente si hacemos el viaje de noche cuando se despierta se encuentra sólo y a oscuras, lo que le provoca ese odio tan peculiar.

¿A alguien más le pasa? ¿Se os ocurre alguna solución? Porque nos encanta hacer viajes en coche, rutas y eso, y no quiero dejar de hacerlo.

PD: tenemos la silla Eletta marca Chicco, sólo para que conste.