Magdalenas caseras

La primera receta de esa sección no podía ser otra que estas magdalenas, ya que creo que son la receta que más veces he repetido. Además tengo un dilema con las masas y la repostería en general, no se me dan bien, y sin embargo estas magdalenas nunca me han fallado. A veces llevan más ralladura de limón, otras algo de chocolate… según tenga en la despensa. Pero siempre salen buenas. ¿El truco definitivo? Dejar la masa reposar un par de horas en el frigorífico. No sé si valdrá para otras recetas como los bizcochos, ya digo que la repostería pese a que me encanta no es lo mío, pero todo es cuestión de probar.

He hecho la mitad en moldes individuales de silicona y la otra mitad en un molde de aluminio, abajo los podéis ver todos, para ver si hay diferencias destacables en cuanto a sabor y tiempo de horneado. Estoy esperando a que las pruebe la familia para tener opiniones objetivas. Editaré en cuanto haya hecho la encuesta de calidad 😉

Ingredientes

  • 4 huevos
  • 250 gramos de azúcar
  • 80 gramos de leche
  • 240 gramos de aceite suave
  • 280 gramos de harina
  • 4 sobres de gasificante (2 blancos y 2 lilas)
  • sal
  • la ralladura de un limón y de una naranja
  • 1/2 cucharada de azúcar avainillado

Batimos los huevos con el azúcar hasta que sean una masa blanquecina, entonces añadimos la leche y el aceite (en mi caso de girasol). En otro bol a parte tamizamos la harina junto con el gasificante. Para las novatas como yo, significa que pasemos la harina por un colador finito para que no se hagan grumos al mezclarla con los líquidos. Mezclamos la harina con los huevos . Agregamos las ralladuras, el azúcar avainillado, la sal y en éste punto es donde yo improviso con otras frutas, chocolate en polvo… lo que os guste. Lo tapamos con film transparente y ¡a la nevera! Repito que es el paso imprescindible para que luego las magdalenas salgan con copete, vamos con una montañita bien alta 🙂

Pasado este tiempo y mientras llenamos los moldes vamos precalentando el horno a 250 grados. Sí, es mucho, no os asustéis. Los moldes no se llenan más de tres cuartas partes para que no rebosen y, si queréis, podéis ponerle azúcar por encima para que quede crujiente. Cuando el horno esté caliente, se meten las magdalenas y se baja la temperatura a 200 grados unos 13-15 minutos.

La receta es una ligera variación de las magdalenas de Xavier Barriga, en principio adaptada a la Thermomix pero a mí hay cosas que me gusta más hacerlas a mano como toda la vida. Si alguien considera que la receta es originalmente suya, please dímelo y te enlazo, no es mi intención usurpar la sabiduría gastronómica de nadie 🙂

*El tiempo,aunque suele ser exacto, hay veces que por cosas inexplicables para las profanas como yo fallan y hay qye fiarse de una misma. Si las veis blancas, posiblemente estén poco hechas. Deben tener un color ligeramente dorado pero no tanto como las del súper ¿eh?

PD: Sed sinceras ¿qué tal he estado? ¿Habéis entendido algo?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s