Alimentación, Compras, Crianza, Embarazo, Familia, Lactancia, Libros, Pareja, Parto, Postparto, Salud

Mis cinco imprescindibles para el primer año del bebé

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Todas las madres primerizas recibimos al bebé con un montón de cachibaches que creemos que nos van a salvar la vida a ambos. Que si minicuna, sacaleches, biberones y chupetes de marcas varias, sonajeros… y un larguísimo etcétera que pronto descubrimos que, en su mayoría, van a viajar al trastero casi sin sacar de la caja.

Este mes me siento retrospectiva, con ganas de hacer balance del año y de lo que ha supuesto para todos en casa, así que como por algún lado hay que empezar, lo hago por las cinco cosas que en este año me han parecido realmente imprescindibles, las que sigo usando o que guardo como oro en paño para cuando haya otro bebé con nosotros. Hace ya tiempo que os contaba mis imprescindibles en el embarazo, los libros que debí leer a tiempo y varias recomendaciones sobre productos para los primeros meses. Ahora veremos si, doce meses después, sigo pensado lo mismo.

  1. Los biberones Dr Brown. Han sido el mejor descubrimiento que he podido hacer, y no sólo porque me salvasen de varias semanas de cólicos, llantos y poco sueño, sino porque los he recomendado bastantes veces y en todos los casos han hecho el mismo gran favor a los padres sufridores. Nunca me cansaré de hablar bien de su extraño sistema anti-gases. Todavía los usamos para el agua porque el peque no se aclara del todo con los vasos esos con boquilla, y aunque no durarán para el siguiente porque están estropeados de tanto uso, podéis apostar a que los renovaré contentísima.
  2. Las toallitas y la crema para el culete de Mustela. Sólo diré que una vez me las olvidé y usé unas de marca blanca que tenía en reserva y el pobrecito estuvo escocido tres días, como si tuviera una especie de reacción.
  3. Las toallitas para cara y manos, de la marca que sean (en mi caso Deliplus). Son algo que quizá todas conoceis, pero yo no sabía que existían hasta que no se me presentó la necesidad. De bebé me bastaba con las típicas gasas, pero ahora no me vería yo quitando restos de galleta chupada de… todas partes si no fuera por esas toallitas.
  4. El cojín de lactancia. El mío es con forma de medio círculo, pero cualquiera haría el mismo efecto. Creo que para lo que menos lo usé fue para dar el pecho, me servía como apoyo para cuando el peque no se sostenía sentado sin ayuda, así no se caía hacia los lados, o para tumbarlo en medio y darle un masaje o hacerle cosquillas. Ahora lo pongo a mi lado en el sofá y el peque lo usa de almohada para las siestas.
  5. La hamaca. Mi bicho se cansó enseguida de estar tumbado boca arriba en su capazo así que la ha usado mucho. Desde ella, al principio casi tumbado, podía ver el mundo, vernos a Papá Oso y a mí, moverse con libertad, y cuando iba siendo mayor se quedaba viendo Pocoyó o me lo llevaba conmigo cuando iba por la casa limpiando, para ducharme tranquila o incluso mientras cocinaba. No duró demasiado porque igual que con el capazo, pronto tuvo ganas de cambiar de aires y empezar a gatear, pero fue un dinero muy bien invertido.

PD: en la foto mi bicho con sólo unas semanas acurrucado en el cojín de lactancia.

*Pronto haré la lista con las cinco cosas que no he llegado a usar o que no han dado buen resultado.

Crianza, Salud

La importancia de las vacunas

vacunas

Es curioso cómo funcionan las modas. A alguien se le ocurre algo, coincide con varias (o cientos o miles) de personas que creen que esa idea es cierta o que al menos les parece que puede serlo… y de ahí al infinito.

Hace unos días me topé con éste artículo (en inglés) acerca de unos padre que decidieron no vacunar a su hijo y que muere por ello.

El tema de las vacunas o de las no vacunas es cíclico, resurge cuando ocurre algo, mientras desaparece de las noticias pero no deja de estar ahí, de fondo. Es un tema complicado, peliagudo, de estos de los que da miedo opinar porque cada cual defiende a ultranza su postura, como si tuviera que convencer a los demás a toda costa. Como si el resto estuvieran (estuviéramos) equivocados.

Yo he vacunado a mi hijo y lo seguiré haciendo, porque no creo que haya suficiente solidez en las razones para no hacerlo, porque hay más estudios que me hablan de pros que de contras, y porque es una decisión no basada en lo que me da miedo a mí, sino en lo que considero mejor tanto para mi hijo como para los demás niños con los que tendrá relación de aquí en adelante.

Pero es cierto que el miedo existe y que se propaga rápido, más aún cuando se une al desconocimiento y a la falta de información. Preferimos pensar que no lo vacuno ‘por si acaso’ y total, como esas enfermedades apenas se dan hoy en día  tampoco pasará nada. Pero claro, no se dan porque estamos vacunados, y ahí entramos en un círculo difícil de cerrar. Porque nos puede el miedo al ‘y si…’. Recuerdo que pasó con la famosa gripe A. Cundieron las noticias sobre fallecimientos relacionados con el dichoso virus y los hospitales se llenaron de personas que querían vacunarse (curioso ¿no?) para evitarla. Yo, que era un grupo de riesgo por padecer asma, no me vacuné. No soy amiga de las agujas. Y contraje la dichosa gripe. Estuve enferma tres días y la pasé como todas las gripes, muy jodida. Por eso sé que a veces el miedo es más fuerte que la razón. Pero no quiero convencer a nadie de nada, sólo expongo mi punto de vista, y para mí las vacunas son importantes.

¿Están vacunados vuestros hijos?

Alimentación, Blog, Crianza, Embarazo, Salud

Charla-café en Murcia #19J

No, yo no he sido de las afortunadas que han podido asistir al evento de Madresfera y Yo Dona el pasado 8 de junio. Me quedé con las ganas y con una rabia enorme, porque estaba al ladito y el viernes, cuando todas subían a Madrid, yo bajaba de vuelta. Pero ¡qué se le va a hacer! Por suerte las mamis blogueras están cada vez más activas y el próximo 19 de junio Madresfera, Hero Baby y Eco4D Murcia darán una charla café en la sede de Hero, en Alcantarilla, dónde quizá pueda conocer a algunas de las murcianas a las que sigo.

La charla ¿qué pasa antes de nacer? tratará acerca del vínculo de los padres con el feto antes del nacimiento, así como de los cuidados de la embarazada en temas de alimentación. No quiero que mi peque sea hijo único, así que tarde o temprano daré uso a los consejos que nos den porque ¡ésta no me la pierdo! Además también estarán presenten marcas de puericultura como Tutete o Infaneto ¿qué más podemos pedir?

Si os interesa, aquí está el artículo de Madresfera, dónde podéis encontrar el email de contacto para apuntaros.

¡Nos vemos el 19!

cartel para fB Murcia-01

PD: gracias a Subida en mis tacones por traer una de estas reuniones a Murcia.

Alimentación, Compras, Crianza, Salud

Dilemas con la alimentación: yogures para bebés ¿sí o no?

Me sorprendo a menudo con la falta de unidad de criterio de los pediatras y enfermeros de pediatría, sobre todo el lo referente a la alimentación de los bebés. Si ya es raro que dos médicos se pongan de acuerdo en un tratamiento, que se supone que es algo que debe ser más o menos concreto, mucho más raro es que lo hagan cuando se trata de lo que pueden o deben comer los pequeños, que es algo que al parecer va cambiando según modas. Y luego bien que te insisten con lo importante que es la alimentación para la salud…

Cuando nace si toma pecho no hay problema en la mayoría de los casos hasta que va llegando el sexto mes, eso sí, siempre que los percentiles sean los ‘correctos’ y el bebé coja peso. Si no, en función de lo cerril que sea el pediatra o enfermero, los consejos pueden ir desde “un biberón de refuerzo por la noche” que no hace daño y así engordará un poquito más hasta… bueno, hasta el ” un biberón con cereales para la cena, que viene el invierno y es mejor que esté más gordito de cara a los resfriados” que me ha dicho a mí una ‘profesional’ sanitaria. De toda la vida más peso es igual a más defensas. Y a la porra con la lactancia materna ¡claro que sí!

Bueno, dejo de lado mi indignación que me pierdo. Cuando llega el momento de introducir nuevos alimentos ademas de la leche empieza el baile de opiniones. En la tabla que me dio mi enfermero figuran los cereales a partir de los 4 meses y la fruta desde los 6. Sin embargo tengo familiares a quienes les recomiendan primero la fruta. Con la carne y el pescado suele haber más acuerdo, la verdura es un tema del que apenas hay información  a veces he tenido que consultar en Internet si podía darle pimiento o tomate, y al parecer el tema del huevo se ha adelantado de fecha ara que se conozca una posible alergia antes de la vacuna del año.

Y llegamos a los lácteos. En mi tabla se especifica que la leche de vaca entera se debe dar entre los 2 y 3 años, pero que los derivados se pueden introducir a lo largo del primer año. Primera cosa que no entiendo ¿no es lo mismo leche que derivados de la leche en cuanto a posibles alergias o a la propia asimilación por el organismo? Más aún cuando la leche de fórmula ya contiene las mismas proteínas que la leche de vaca, osea que puedo pensar que de ser alérgico lo sería ya ¿no?

Llena de dudas me voy al súper y me encuentro con que hay bastante productos derivados de la leche con la etiqueta ‘a partir de 6 meses’ en la zona de alimentación infantil, que van desde yogures a postres con queso fresco y fruta o natillas. Sé que se adelanta la fecha del etiquetado por cuestión de ventas al igual que sé que no venderían nada a bebés que no pasase antes unos cuantos controles de sanidad, pero no lo entiendo. ¿Puedo o no puedo? Si me fijo en los familiares con bebés, la mayoría no han tenido especial cuidado con los productos lácteos  y si el peque en cuestión ha tomado un helado o chocolate en Reyes, no ha pasado nada. Así que como ya me voy cansando de tanto dilema y ya no sé que darle al bicho para merendar que no sea lo mismo de siempre, me lanzo y compro yogures (refrigerados y otros que son sin refrigerar  y un postre de queso fresco con frutas. Ayer probó el de queso fresco y está aquí tan a gusto.

Antes de comprarlos leí los ingredientes y fue por eso por lo que al final me decidí. Los yogures con leche ‘adaptada’ llevan como ingrediente principal leche desnatada, sin más. Puedo entonces entender que no se les dé leche entera por el tema de un exceso de proteína que su cuerpo no pueda procesar bien, pero si son con leche desnatada ¿porqué valen casi 3 euros, si los desnatados normales valen poco más de un euro? Joder con la etiqueta de ‘para bebés’, vaya chollo. Y si a partir del año lo que aconsejan es precisamente la leche entera y nunca semi ni desnatada….

Mi conclusión, y lo que haré desde ahora, es darle derivados lácteos normales, no ‘para bebés’ o bien  postres pensados para ellos de los que no haya versión normal, que alguno hay. ¿Y la leche entera? Si este verano quiere una cucharadita de helado, no se la voy a negar, y si como mi vecino de 18 meses, un día agarra el vaso de Colacao y se lo bebe entero, pues yo que me alegraré de que le guste la leche, que peor sería si no.

Por si queréis algo de información más objetiva para decidir qué hacer:

http://www.ocu.org/alimentacion/alimentos/noticias/yogures-para-bebes-mejor-no537884

http://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/alimentacion-complementaria-la-leche-y-sus-derivados

PD: Hemos tenido el mismo dilema con las dichosas gotas de no recuerdo qué vitamina para que se cierren correctamente las fontanelas. Al principio se las daba religiosamente, es verdad, pero luego se me olvidaba algunos días, quizá por saber de forma inconsciente que no eran imprescindibles, y al final dejé de dárselas, aunque nunca lo he reconocido delante del pediatra. En la última revisión me las volvió a recetar, y por su lado el pediatra de la compañía me dijo que si se las daba que las dejase ya. No sabe una qué hacer…

Familia, Salud

Resfriados y alergias

Esta semana tenéis que perdonarme por el parón, pero el bicho y yo estamos enfermos. Él tiene el mismo resfriado que tuvo cuando le salieron las palas de abajo, ha empezado igual, con una fiebre que parecía que no venía de ningún sitio, y ahora ya tiene mocos, así que el pack completito. Yo por mi parte no sé si estoy resfriada o tengo un brote de alergia, aunque teniendo en cuenta que ha llovido un par de días y que ahora de repente ha llegado el verano, apostaría por que el polen está haciendo de las suyas. La cuestión es que tengo fiebre, estornudos, mocos… también estoy completa.

Así que perdonad si falto un poco más de lo normal.

PD: lo único bueno de esta semana está siendo el tiempo, que aunque no lo puedo disfrutar como quisiera, me alegra ver entrar el sol de esta manera por las ventanas ¡y ya puedo sacar la ropa de verano!

Actualizo. Iba a escribir una entrada nueva para contaros la evolución de las enfermedades familiares pero al final he optado por actualizar. El bicho ya no tiene fiebre, sigue con mocos pero con mejor aspecto que antes, y la mami tampoco tiene fiebre pero la alergia va peor en todo lo demás. Tanto así que aprovecho ara advertiros de lo peligroso que es automedicarse con lo primero que encontráis por ahí, porque he cogido un pulverizador para la nariz que he usado dos veces antes de leer que sólo debería usarse una vez cada 12 horas. Ya me ocurrió una vez hace años y me provocó una sinusitis más que incómoda, así que ya sabéis, no seáis tan vagas como yo y acudid al médico. Por lo demás, sin novedad en el frente.
Alimentación, Salud

Nuevos alimentos: mi primer Danone

Sí, sé que hay mucha controversia en este tema, yo misma he dudado horrores sobre si debía darle un yogur o no, pero al final el día a día es el que manda. No he puesto como alimento simplemente yogur, sino el de marca Danone, no por nada sino porque es que único que he encontrado y el que en su momento me mencionó el enfermero de pediatría. Eso no quiere decir que no vaya a seguir buscando, porque son muy caros para ser yogures naturales, será por aquello de ser los únicos, la ley de oferta y demanda dichosa.

Bueno, al bicho le han gustado. Últimamente ya no sabía que darle para merendar ya que toma fruta de postre después de la comida, y aunque rara vez dice que no a algo que se coma, si es verdad que me ha salido delicadillo con las frutas y el pequeñajo sólo se las come en determinadas combinaciones. Ya os dije, el plátano machacado con tenedor, la naranja o con plátano y galleta o en zumo, y la pera y la manzana sólo si se camuflan con algo… o solas a trocitos. A saber por qué este sinsentido. Además como es estreñido estas ultimas semanas he estado dándole un zumo de naranja a media mañana en lugar de un biberón de leche, con lo que me daba la impresión de que al final, sólo con la leche de los cereales de la mañana y la del bibe de la noche, era poco. Había que incrementar el aporte lácteo, como dice mi enfermero jajaja.

Sé que no es necesario ni quizá aconsejable un yogur por el tema de la leche y del azúcar, pero en este caso comparto esa frase de abuela de “antes los niños comían de todo y no les pasaba nada”, sobre todo por ser un yogur con leche de continuación y porque, la verdad, no  creo que por un poco de azúcar al día el bicho me vaya a salir con obesidad. Tampoco hay que exagerar. La cuestión es que le gusta y que me permite variar aún más los almuerzos, los postres y las meriendas, que es de lo que se trata al fin y al cabo, de comer variado.

Ah! Casi se me olvida. En otra temeridad mía también ha probado el kiwi. No sé, lo digo de verdad, si sigue siendo muy pronto para el kiwi y las fresas etc etc, pero hay momentos en lo que está tan estreñido que me duele verle sufrir y hago lo primero que se me pasa por la cabeza, que esa mañana fue darle medio kiwi de postre. Para mi sorpresa le encantó aunque estaba aún algo ácido. Si es que no hay quien le entienda, luego le das manzana y pone cara de estar chupando limones (que también se los come a bocados como si fueran mandarinas, yo alucino).

Crianza, Familia, Salud, Todo me pasa a mí

Mi bicho explorador

Los bebés y las caídas

 

Mi peque lleva una semana en modo terremoto. No para quieto, gatea por la casa, lo muerde todo, lo tira todo, llega a todas partes, abre cajones y puertas…. Creo que se debe al malestar que siente por los dientes, sumado a que llevamos varios días de mal tiempo que  a mí también me trastornan y que no nos dejan salir al parque todo lo que a él le vendría bien.

Con tanto movimiento al final pasa lo inevitable y el peque se cae. Si estamos solos o con Papá Oso, esperamos a ver qué pasa, si llora o vemos que ha sido una caída considerable, o si se ha dado un buen golpe con algún mueble como le pasó hace unos días, acudimos a su rescate, pero si no le dejamos que siga a su aire sin asustarle, porque creemos que si no llora es que no se ha hecho daño. No sé si lo estaremos haciendo bien, pero de momento funciona.

En sus 9 meses el bicho ha tenido dos grandes caída y muchas pequeñas. Una de las grandes nos llevó incluso a Urgencias por la preocupación de que tuvieses algo que no pudiéramos ver, la segunda quedó en un gran susto para mí y un poco de observación ese día por si acaso. Las pequeñas caídas se quedan en un chichón (por cierto se me olvida siempre comprar ese famoso botecito que se supone que evita que salga la bola y que se ponga rojo), un poco de llanto y si acaso una marca del lugar del accidente.

La cuestión es que, una vez que tienen más movilidad y van ganando autonomía no podemos evitar que se caigan, que tropiecen, que se den golpes o ni siquiera que alguna vez abran un cajón o una puerta que no deben y se pillen un dedito. Y la cosa irá a peor cuando camine, lo sé. No sólo se caerá más sino que también romperá más (la Xbox de Papá Oso ya conoce el suelo jeje). Lo único que nos queda es aprender a sobrellevarlo… y enseñarle a los abuelos que no pasa nada porque llore un poquito, que también es sano.

Vuestros peques ¿han tenido algún golpe o caída? ¿Y cómo los afrontáis?

Parto, Salud

NO rotundo a la maniobra Kristeller en los partos

La asociación El parto es nuestro puso en marcha el pasado mes de marzo una campaña de sensibilización y concienciación sobre la maniobra kristeller para que deje de realizarse en los partos españoles.

Se hace en la gran mayoría de los partos, quien la realiza, habitualmente una enfermera, se coloca sobre la madre y empuja con sus brazos e incluso volcando el peso de su cuerpo sobre el abdomen para aumentar la fuerza de empuje y “ayudar” a salir al bebé. Pero está contraindicada según la OMS y puede tener graves consecuencias tanto para la madre como para el bebé. En la imagen podéis ver el folleto de la campaña y aquí tenéis toda la información, incluso la necesaria en caso de que os la practiquen y queráis reclamar.

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A mí me la hicieron y es el dolor del que tengo un recuerdo más claro, de hecho a pesar de que fue un parto difícil, sin epidural y con ventosa, sólo recuerdo un momento real de dolor y fue cuando me realizaron esta barbaridad. Incluso Papá Oso, que esperaba fuera, recuerda que me escuchaba gemir y que, en un momento determinado, me oyó gritar. Nadie me preguntó si quería que me “ayudaran” a empujar, pero eso forma parte de las muchas cosas que no me preguntaron en el parto, y que os contaré en breve, por si ayuda a alguien.

Desde mi humilde blog le doy las gracias a El parto el nuestro por esta campaña, por informar a las madres y sobre todo por el esfuerzo que hacen por devolver la dignidad a uno de los momentos más importantes de la vida del ser humano como es el parto.

PD: edito para añadir un enlace a un blog (pido permiso desde aquí a la autora) en el que acabo de leer un entrada sobre violencia obstétrica que de verdad merece la pena.

http://iboneolza.wordpress.com/2013/04/15/las-secuelas-de-la-violencia-obstetrica/

Crianza, Salud

El peque y los dientes

dentición del bebé

Mucho tiempo llevábamos tranquilos. Llevo varios días diciéndole a Papá Oso que el peque vuelve a dormir muy nervioso, se mueve muchísimo como si estuviera incómodo, de repente da un grito aún dormido y sigue con el sueño como si nada y se muerde el labio superior, y que a mí todo eso me recordaba a aquel  maravilloso mes y medio en el que le salieron las dos palas de abajo. Pues efectivamente hoy ha empezado a pasarse la lengua por la encía, un gesto muy gracioso por cierto, que fue la prueba definitiva de que le estaban saliendo los únicos dos dientes que tiene. Así que de manera oficial vamos a por las dos palas de arriba. No consigo ver nada en la encía, pero es que al ser arriba es mucho más difícil que en la de abajo, así que tendremos que esperar a que se le noten al tacto. Supongo que es de agradecer el haber tenido unos meses de descanso entre unos dientes y otro, pero estos apenas están anunciando su llegada y yo ya estoy muerta de sueño. Se me ha juntado con la alergia y para qué quiero más.

En la imagen podéis ver una representación del orden en el que salen los dientes de los bebés y más o menos a qué edad, aunque eso es tremendamente subjetivo y cada niño es un mundo.

Como con los anteriores no nos sirvieron de nada los mordedores ni ningún cachibache del estilo, esta vez sólo pienso intentarlo con uno de los que se meten al frigo, y si no cuela, volveré a dejarle que muerda las cucharas Suavinex, que le gustaban. Espero que sigan valiendo.

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Operación verano

juguetes para la playa de Imaginarium

El fin de semana pasado el bicho tuvo su primer día de playa de la temporada. Sé que es pronto, pero es lo bueno que tenemos por el sur, que en cuanto pasa el invierno entramos directamente en el verano, y aquí hace ya un calor considerable que al menos a mí me empuja al mar.

Fuimos sólo unas horas bien temprano, con ropa de calle, pero en vista del buen tiempo esta semana me he propuesto preparar todo lo necesario para los futuros días de arena y sol. Precisamente y como si me leyeran el pensamiento ayer le regalaron un bañador de rayas marineras, muy de moda por cierto. Una cosa tachada de la lista. Esta mañana he estado ojeando cremas para el sol, para él y para mí, porque Papá Oso no necesita, pero no me decido entre cremas de farmacia o de perfumería. No es cuestión de precio, o al menos no sólo de eso, es que no sé hasta qué punto son peores las marcas tipo Nivea o Delial frente a las de farmacia. Incluso tengo en mente las Mustela para el bicho, pero no sé si merecen la pena.

Además ando buscando un bolso para llevarlo todo más cómodamente  toallas, cremas, juguetes, libros para los papis (si es que hay un rato de descanso) que pueda llevar junto con la nevera, la sombrillas y las sillas, que en vez de ir a la playa a veces parece que nos mudamos allí.

¿Sugerencias?

Y por otra parte la que escribe está en plena operación bikini, porque aunque reconozco que he salido muy bien parada del embarazo, peso incluso menos que antes y no tengo ni una estría gracias al aceite de rosa mosqueta, sí es cierto que estoy más flácida, y eso sin contar con que soy de piel más que blanca, que al sol reluzco. Mala combinación para probarse bañadores. De momento estoy probando el sérum reafirmante de Dove, que ya me fue bien hace años, pero no sé si añadir a la mezcla alguna hidratante con color para dejar de parecer un fantasma.

En cuanto tenga un ratito edito con las fotos del peque-bañador y las cremas elegidas.

PD: en la imagen juguetes para la playa pensados para los muy pequeños, como no de Imaginarium (no me pagan publicidad  que conste, es que ¡me encantan!)