Planes en familia: El Monasterio de Piedra

Ha sido empezar a escribir y la primera palabra que se me viene a la cabeza es ‘maravilloso’. No se me ocurre otra forma de describirlo. Quedaba lejos de nuestra ruta de vacaciones pero me alegro muchísimo de haber hecho el esfuerzo de desviarnos para visitarlo, porque nunca hubiera imaginado encontrarme un sitio así.

El Monasterio de Piedra se encuentra en el pueblo zaragozano de Nuévalos y se llega a él tras una hora laaarga de carretera con curvas. Una vez allí hay variedad para elegir hotel, aunque no recomendaría el nuestro ya que  resultó de lo menos child friendly a pesar de anunciarse como tal. En el propio parque natural hay un hotel spa que debe ser una maravilla pero que estaba lleno cuando yo fui a reservar.

El Monasterio de Piedra es por un lado un parque natural y por otro el propio Monasterio, y a ambos se accede con la misma entrada. Hay sitio de sobra para aparcar y para comer en plan picnic, además de un bar y la siempre presente tienda de regalos a precio de oro.

El precio de la entrada y los horarios se pueden ver en su web pero a nosotros nos costó menos ya que pagamos con un cupón descuento del Family Check (para familias numerosas).

Con la entrada te dan un mapa que ayuda mucho ya que el parque es muy grande y nada más pasar el torno podéis haceros una foto con un búho (no sé si será siempre un búho o irá cambiando, es lo que nos tocó cuando fuimos nosotros) que pagas a la salida si la quieres. Reconozco que aunque nunca nos llevamos este tipo de fotos porque suelen ser caras, en esta ocasión las fotos eran muy bonitas y no muy caras así que nos las trajimos.

Y a lo que iba, el parque. ¿Qué nos encontramos allí? Es difícil explicarlo con palabras, así que mejor con fotos.

 

 

Sin duda es un entorno magnífico y una excursión más que recomendable con niños, aunque en algunos tramos se hace complicado. Yo había leído que algunas zonas eran impracticables con sillita por tema de escaleras y me fui con el peque en su mochila, pero aún así la bajada a una de las cascadas era muy empinada y gracias a un grupo que nos ayudaron con los dos mayores pude bajar con un poco de tranquilidad.

Mis recomendaciones: el trayecto es largo para niños pequeños, id con tiempo para poder parar a descansar todas las veces que sea necesario. Mucha agua y algo de picar. Aunque vi a padres con sillas de paseo no sé cómo lo harían pero yo lo veo difícil, si tenéis mochila portabebés mejor que mejor. Y para comer la zona de picnic está antes de entrar al parque, dentro no está permitido.

¿Qué os parece, os animáis? ¿Alguien ha estado ya?

 

Videojuegos y niños pequeños: cuándo, cómo, cuáles.

A raíz de una pregunta que lanzó por Twitter Padres frikis hace unos días me he dado cuenta de lo presentes que están los videojuegos en mi casa y de que aún no había hablado sobre ello por aquí. Lo primero es que a mi santo hogar los videojuegos y las consolas no han entrado de manos de mis hijos sino de su padre. Tenemos una xbox360, una 3DS, WiiU, un ordenador grandote para mover juegos de pc y varias consolas antiguas. Sin contar la tablet y los móviles, que son en realidad lo que usan los críos sobre todo. ¿Juegos? De todo tipo. Obviamente los más ‘desagradables’ no los ponemos cuando están ellos presentes, lo cual limita mucho las posibilidades de su pobre padre para disfrutar de sus consolas. Pero la paternidad es lo que tiene.

Y ahora a lo que iba ¿juegan mis hijos? Sí. El mayor acaba de cumplir 5 años y el mediano tiene 3, y ambos juegan desde mucho antes de Navidad, cuando por cierto pidieron para Reyes el Disney Infinity para WiiU.

En mi casa las reglas con los videojuegos son muy estrictas y os cuento por qué.

El mayor juega de forma compulsiva. Con esto quiero decir que se pone tenso, nervioso, le frustra si algo no le sale, y a medida que lleva más tiempo jugando se enfada más cuando va tocando terminar y luego pasa varios días pidiendo jugar a tooooodas horas. Como es algo que ya hemos comprobado en varias ocasiones, sólo puede jugar los días que no hay colegio y una hora máximo. En cuanto a los juegos, en la tablet tienen un Super Mario y un Sonic, además de alguno más sencillito para el mediano de los de encajar figuras y colores. Alguno de pintar y de puzzles. En la consola juegan al Disney aunque aún les cuesta y tanto ese como el Lego Jurassic Park y el Lego Avengers lo juegan siempre siempre siempre con papá.

Nuestro último descubrimiento ha sido Monument Valley.
Como os he dicho por lo general el mayor se pone nervioso con los videojuegos, por eso éste, que es de pensar más que de hacer, me pareció una opción perfecta para él. Con su paciencia de niño de 5 años a veces viene a buscarme para que le ayude, pero salvo un par de momentos que incluso a mí me costaron, lo ha resulto él solo sin alterarse. Y además el juego es agradable de ver, que también cuenta.

Estamos planteando enchufar la vieja Wii y enseñarle el ZAck & Wiki, un clásico con pantallas en las que hay que darle al coco y no a la pistola o a los puños.

Edito: se me habían olvidado los favoritos de la tablet, los Panda (Restaurante, Supermercado, Hospital…) Son tranquilos, simplemente de ir haciendo cosas sin prisas ni retos.

Vacaciones para familias: nuestra experiencia en Vilars Rurals

No sé a vosotros, pero a mí me encanta organizar las vacaciones. Para bien o para mal no tenemos un lugar fijo al que escapar cada verano tipo casa de la playa o campo, así que desde Semana Santa empieza mi búsqueda de las vacaciones perfectas. También influye que tanto a Papá Oso como a mí nos encante viajar y, aunque lo hacemos menos de lo que querríamos, hemos conseguido encontrar un punto medio entre el típico turismo de monumentos y caminatas infinitas y el turismo con niños, mucho más relajado y sin planes cerrados.

Este año sin embargo el tema fue más complicado. Reconozco que me agobié con los viajes internacionales y me angustio de forma injustificada el meterme en un aeropuerto con los niños. Al contrario de lo que pasó cuando visitamos Berlín, ahora no encontraba con la ciudad que lo tuviera todo para disfrutarla con los tres fieras, uno de ellos un bebé. ser familia numerosa influye en la búsqueda, pero eso me lo guardo para otro post. Y así, buscando, dí con Vilars Rurals.

Para los que no los conozcáis son tres complejos turísticos rurales enclavados en Cataluña y pensados para las vacaciones con niños de todas las edades.  Cuando digo pensados lo digo en todo, no hay detalle que no hayan tenido en cuenta. Un verdadero Family Friendly.

Como a Guillermo no le agrada demasiado ir en coche y llora como si le fuera la vida en ello, nosotros elegimos el Vilar que nos pillaba menos lejos de casa (no digo más cerca porque todos están a más de 5 horas), el Vilar Rural de Arnés.

Ya había investigado en su web y en opiniones de otros viajeros así que sabía lo que ofrecían, pero la semana que hemos pasado allí ha superado todas mis expectativas, y qué decir de las de mis hijos.

La merienda

Lo primero y que para mí ha amarcado la diferencia es que Vilars Rurals ofrece pensión completa con buffet libre. Las verdaderas vacaciones para mí como madre es no tener que hacer de comer y tener variedad para elegir. Y allí se cumple a la perfección. No sólo hay mucha variedad:  cuentan con dos tipos de triturados para los bebés y siempre básicos para los niños tipo nuggets o pasta y sopa, guisos, plancha en el momento, buffet de ensalada y de postres; es que además los platos y vasos de los niños son de plástico, tienen tronas y alzadores para las sillas, baberos…

En nuestro caso elegimos una de sus Baby Rooms en la que nos encontramos con cuna de madera (no de viaje), bañera con cambiador, cómoda, un detalle de bienvenida con una esponjita y geles de bebé… Si habéis viajado con bebé ya sabéis que el tema de bañarlo, aunque se solventa con imaginación, es una complicación en un hotel. Aquí eso no ocurre.

Pero lo mejor, el punto fuerte, son las actividades pensadas para los niños. La estrella en nuestro caso fue la granja. Todas las mañanas había que salir pitando del desayuno a dar de comer a las gallinas, los patos, los conejos y el biberón a las ovejas. Y luego regar el huerto. Y darle lechuga al poni.

Se han bañado en la piscina, han bailado y reído con sus amigos y con los monitores del Vilar, que son unos grandes profesionales. Han hecho tortitas y merendado cada tarde con la Masovera, un encanto de mujer. Hemos hecho excursiones y conocido nuevos amigos. ¿Descansar? Bueno, eso menos, pero es que ¡había muchas cosas para hacer!

Mis hijos no querían volver a casa y yo ya he estado investigando para conocer otro de sus hoteles de cara quizá al invierno, aunque nos toque viajar de noche.

Y vosotros ¿a dónde vais de vacaciones con los niños?

Yo más: consuelo de madre

Este es mi día a día. Las viñetas de la genial Mamasutra lo describen a la perfección.

No me considero una persona que se queje mucho, pero reconozco que cuando estoy cansada / estresada / hasta el moño no hay nada que me guste más que hablar con otras madres y entrar en esa rueda de “pues el mío no duerme, el mío no come, el mío no hace caso”. Es como una especie de competición que, aunque sé que no es sana, a veces alivia porque yo al menos me siento menos sola en mi agotamiento. Como se suele decir ‘mal de muchos…’

Si estáis en uno de esos momentos de necesidad de desahogo, estos son mis 5 ‘el mío más’:

  • Guillermo no ha dormido más de dos horas seguidas ni una sola noche desde que nación. 9 meses llevamos ya así.
  • Nada le alivia el dolor de la dentición ni hay manera de destetarlo porque no consiente meterse una tetita o chupete en la boca.
  • No puedo dejarlo solo ni medio minuto. La hamaquita no quiso ni sentarse. Si salgo de la habitación, me sigue gateando y berreando a la vez.
  • Odia el coche. Ni una hora aguanta de viaje. Las vacaciones este año van a  ser en el balcón.
  • Se retuerce para cambiarle el pañal como una lagartija. Él es más de ir con los hu… al fresco.

Y ahora que estoy más relajada ya puedo decir que en realidad mis hijos son tres soles, que en realidad podrían quejarse más ellos de mí que al revés.

Besos y abrazos

Sello de calidad Madresfera: nueva generación Dodot

Si algo estoy haciendo con mi peque es probar productos nuevos. Se suele decir que cada niño es un mundo y vaya si es verdad, porque a este señorito no le vale nada de lo que les valía a sus hermanos, véase el carro, la leche, los chupetes… y ahora vamos a por los pañales. Obviamente no podía dejar pasar la oportunidad que me ofrecía Madresfera de probar la nueva generación de pañales de Dodot.

Desde la marca me enviaron un paquete de la talla de mi peque y un paquete grande de toallitas que todavía me dura.

Voy a ser completamente sincera en mi opinión, que al final creo que es lo importante de estas cosas.

Lo bueno:

De las toallitas:

  • Me encanta el olor y tienen el punto justo de humedad para ser agradables sin ser pringosas como otras. Para mí son un 10.

De los pañales:

  • Son finos y suaves por lo que resultan muy cómodos.
  • El elástico de la pierna no deja salir nada y tampoco se clava, y eso que mi fuera tiene unos buenos muslos 😉
  • Neutralizan el olor del pipí incluso cuando es fuerte como cuando están con la dentición.
  • No se quedan ‘colgones’.

Lo malo:

  • Al menos en mi caso no hemos alcanzado las 12 horas seco. Quizá sea porque al seguir con lactancia materna y varias tomas de noche hace más pipí del habitual pero han sido varias las noches que lo he tenido que cambiar de madrugada porque estaba mojado.

 

¿Mi conclusión? Les doy un 7. 

 

Al igual que con los Activity, que son los que usaba con el mayor, son los mejores con diferencia para el día porque resultan muy cómodos para los peques a la hora de moverse y se hinchan menos que otros, lo que de nuevo redunda en la comodidad del niño. Sin embargo para la noche no me han resultado tan eficaces, quizá por esa misma característica al ser tan finos me falta absorción estando acostado.

 

 

 

Ideas para regalar el Día del padre

Este año no me pilla el toro 😉 Y como los regalos “necesarios” ya nos los trajeron sus majestades los Reyes Magos de Oriente, para el próximo San José toca currárselo un poquito con un detalle especial. A principios de mes y con la idea de asistir al MBday17 al que al final no pude ir, encargué unas chapas personalizadas con la imagen del blog, que me quedaron la mar de chulas y que al final he puesto en mi mochila de diario y en la bolsa de la silla del peque.

dsc_0063.jpgY ya que estaba, se me ocurrió aprovechar para sacar esa foto tan chula que tenía guardada en el móvil para regalársela a los abuelos, y pedí una imán personalizado con la fotillo en cuestión. Mentira, pedí tres. Es que sale muy guapo.

Y otra vez ya metida en faena ¿mola o no mola esta tazadsc_0001_4.jpg

Pues eso es lo que os propongo para los papis, una taza para el café del desayuno, una chapa o un imán para la nevera. Todo personalizado, con la frase/imagen o lo que queráis. Con calidad y cumpliendo con la entrega, que también cuenta.

¿Tenéis ya algo pensado para el Día del Padre?

Besos y abrazos

 

Juego cooperativo. El frutal.

elfrutal

Ha sido uno de los claros vencedores de estos Reyes Magos. Así de primeras cualquiera pensaría que ni de coña van a jugar dos niños de 4 y 2 años juntos  aun juego de mesa sin tirarlo todo o querer matarse porque uno gana y el otro no. Pero es que es lo chulo de los juegos cooperativos, que o todos ganan o todos pierden. Y si no hay esa competitividad, que es muy sana pero los niños pequeños no siempre saben gestionarla, no hay peleas y es posible jugar en familia sin que las piezas y el tablero vuelen por los aires.

¿Otra cosa buena de este juego? Que es precioso, los colores, los materiales…. Y que no lleva pilas ni nada mecánico. Ni hace ruido.

Como al final el dueño del juego es mi hijo mayor, pues que sea él quien os lo explique ¿no? (Las reglas son un poco adaptadas a como a él le da la gana jugar)

PD: no sé si debería ponerle subtítulos jajaja.