Vacaciones en familia: Berlín

Berlín es sin duda alguna una ciudad family friendly. A su fama de fiestera y alternativa yo le añadiría la de ser uno de los lugares que más piensan en la comodidad de los niños (y de sus padres). Aunque cada uno organiza sus vacaciones como quiere y puede, os cuento cómo lo hicimos nosotros para intentar disfrutar al máximo de lo que nos ofrecía esta maravillosa capital europea.

El alojamiento.

Reloj mundial en AlexanderPlatz

Reloj mundial en AlexanderPlatz

Con dos niños tan pequeños nuestras necesidades son especiales y por más que busqué y busqué no conseguí encontrar un hotel que las cubriese todas a un precio que pudiera pagar. Podríamos habernos apañado con una habitación pero lo más cómodo era contar con una cocina para desayunar sin prisas y cenar tranquilos en casa, que mis peques no aguantan todo un día de turismo. Una vez vimos claro que lo mejor era un apartamento cambiamos el chip y comencé la búsqueda en las dos grandes páginas e alquileres de casas para vacaciones Wimdu y Airbnb. Al menos por lo visto en mi búsqueda la segunda página cuenta con muchas más viviendas y mejores precios.

Para quien no sepa de lo que hablo se trata de webs en las que particulares anuncian sus viviendas para alquiler por días, semanas etc. Pueden ser segundas viviendas destinadas a este fin o sus propias casas de las que ellos se marchan normalmente en vacaciones y que aprovechan para sacarles un dinerillo. Ese fue nuestro caso. Pese al miedo inicial la empresa responsable cuenta con varios filtros de seguridad tanto para el dueño de la casa como para el que alquila y la experiencia final no ha podido ser mejor. La sensación de estar en un hogar y no en una fría habitación de hotel y el contar con todo lo que podíamos necesitar ha sido perfecto. Encontré un piso de una familia con niños pequeños, lo que además me permitido disfrutar en vacaciones de juguetes nuevos para mis bichos, un baño preparado con cambiador, una trona para el peque… Impensable en un hotel al uso.

La primera mañana buscamos un supermercado para comprar lo más básico (leche, colacao, pan, huevos, yogures…) y con eso nos despreocupamos de las cenas para los niños durante todo el viaje, aunque al final la mayoría de los días cenaban algo de fuera igual que nosotros.

Para moverse por la ciudad.

En casa el mayor suele ir andando a todas partes y para trayectos largos llevo un patín adosado a la silla

Alucinando con las Puertas de Istar en el Museo de Pérgamo. Bendita silla.

Alucinando con las Puertas de Istar en el Museo de Pérgamo. Bendita silla.

de paseo. Pero claro, aquí hablábamos de pasar el día entero fuera de casa, incluyendo las siestas. ¿Y si buscamos una silla gemelar? Tras un par de días buscando en páginas de segunda mano dí con ésta oferta en Mainada y ha sido otro de los grandes aciertos del viaje. Hemos caminado muuuucho, se han dormido todos los días después de comer y nosotros hemos podido aprovechar esos ratos para seguir con el viaje, con cosas que a ellos les aburrirían.

En cuanto al transporte público en Berlín hay metro, tranvía y bus, puntuales y accesibles con niños. Aquí podéis ver todos los bonos y precios y elegir el que más convenga. en nuestro caso, que fuimos 10 días y sabíamos que no íbamos a entrar a todas las visitas turísticas, descartamos la Welcome Card y optamos por un abono normal de siete días. Los menores de seis años no pagan ni en transportes ni en ningún sitio a que nosotros entramos (museos, monumentos, zoo etc).

Un consejo

Rio Spree. Catedral de Berlín.

Mirando el río. Al fondo la Catedral de Berlín.

No quiero aburriros así que me guardo para una segunda parte el recorrido por los sitios que más nos han gustado, pero me voy a permitir un consejillo para quien esté pensando un viaje a Berlín en familia: organización. Hay montones de cosas para ver, tanto las imprescindibles que salen en las guías como otras que hemos ido descubriendo. Y no hemos podido verlas todas. Y un segundo consejo más importante si cabe: paciencia. Con los niños las cosas van a otro ritmo, al suyo. Y los viajes también. A nosotros no nos gusta ir corriendo por la ciudad como turistas sino tratar de vivirla como el resto de sus habitantes. En el próximo capítulo os cuento más.

Besos y abrazos.

 

 

 

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4 comentarios en “Vacaciones en familia: Berlín

  1. Qué chulada de destino, cuanta historia verdad? y bueno , Berlín es muy bonita es agradable para visitar
    Me dan ganas de volver. Te he dejado un premio en mi blog.

  2. Pingback: Vacaciones en familia II : Berlín | Mamá... y más

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