¡Vaya semanita!

No me puedo creer que al fin sea domingo. Llegamos de Toledo el viernes para la cena y el sábado después de comer ya estábamos saliendo camino de la iglesia para una boda, así que esta mañana el peque ha dado tregua y nos ha dejado dormir hasta las diez. No nos podemos quejar. Como contároslo todo sería insufrible, os resumo lo más importante.

Una semana de viaje con un bebé de 11 meses.

Cuando cambias la rutinas diarias y el lugar en el que “vives”, el resto de rutinas también se alteran. Y los niños se alteran que da gusto. El peque algunos días desayunó y otros no, pasó a cenar mucho más tarde y se ha pasado gran parte del día caminando (tengo la espalda rota) y saltando en la cama.Yo aproveché para cambiar la cena de biberón por una cena ‘de verdad’, y ha triunfado, cenaba encantando, con postre incluido.

Por muchas cosas que lleves en la maleta, siempre te sobrarán mil y te faltarán otras mil. Por ejemplo, pañales. El peque se puso malito con diarrea los últimos dos días y nos quedamos sin pañales en el viaje de vuelta, suerte que coincidimos en el restaurante con otro peque de la misma edad y su madre me dio un par de pañales para sobrevivir lo que nos quedaba de camino.  Ya en casa compramos la crema reparadora de Avene para el culito, que lo lleva en carne viva, y probióticos para frenar la diarrea. Y estoy pensando que quizá el próximo paquete de pañales sean Dodot Básicos, ya que son los que nos prestaron y le van muy bien. Os contaré si los pruebo de nuevo.

Para elegir hotel cuando vas con un bebé hay que mirar detalles que antes no tenías en cuenta. La mayoría tienen minibar, práctico para guardar sus potitos, etc, pero no hay casi ninguno con microondas, y no sé porqué, ya que sería extremadamente cómodo. En EEUU todas las habitaciones tienen, sería algo que vendría bien empezar a traer. También es más cómodo un baño con bañera que con plato de ducha.  Las dos veces que he ido a un hotel con el peque hemos elegido régimen de alojamiento y desayuno porque nos parece más cómodo desayunar tranquilos, a veces el peque ha bajado incluso en pijama, y salir directamente a pasear sin tener que buscar un lugar dónde tomarnos un café. Si toma biberón te calientan allí la leche, si no, como nosotros en esta ocasión, he aprovechado para que desayunase zumo o galletas del buffet.

El destino es en realidad lo de menos, no creo que haya un sitio mejor que otro. Toledo tiene cientos de cuestas empedradas, lo peor cuando empujas una silla de bebé, y sin embargo no me ha resultado molesto o incómodo en general. Eso sí, no pretendáis recorrer trayectos demasiado largos, hacer jornadas maratonianas o visitas culturales tranquilas. Mejor seleccionar lo que más os interese y tener en cuenta que en cualquier momento podéis tener que cambiar de plan. Lo importante es pasarlo bien en familia.

Si vais a pasar por Toledo estas vacaciones y queréis información, encantada de ayudaros.

¡Abrazos!

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2 comentarios en “¡Vaya semanita!

  1. Incluso en muchos apartamentos no disponen de microondas y hay hoteles en que las habitaciones son tan extremadamente pequeñas que casi ni cabe el cochecito.
    La verdad es que cuesta encontrar hoteles prácticos para los peques, y los que se denominan baby-friendly a veces son extremadamente claros.
    Salu2

    • Deberíamos hacer una lista de hoteles realmente amigos de los niños para que las mamis viajeras sepamos a qué atenernos, y lo mismo digo de restaurantes etc, que hay algunas cadenas famosas que no tienen ni un triste cambiador en los baños

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