Mis consejos para… llevar mejor el embarazo

Cuando te enteras de que estás embarazada, unas vez superada la sorpresa inicial, te asaltan millones de dudas. Y luego empiezas a preguntar, a leer, a buscar en Internet  a escuchar historias y a recibir consejos sobre cómo pasar esos nueve meses lo más felizmente posible. Pero hay cosas que nadie te dice, que no vienen en los libros, pequeñas experiencias de quienes pasaron por eso antes que tú y que pueden llegar a suponer para ti la salvación. Estas son las cosas que a mí nadie me dijo y que por suerte descubrí a tiempo para sobrevivir.

1. El aceite de mosqueta evita que te salgan estrías  no es barato y más porque hay que ponerse una buena cantidad, sin remilgos, como si no fuera caro, pero funciona. Yo me lo ponía en la tripa, en las caderas y en el pecho despues de cada ducha antes de secarme con la toalla y no tengo ni una marca, y eso que estaba bien gorda.

2. Todas las mañanas durante los tres primeros meses de embarazo nada más abrir los ojos tenía que salir corriendo a vomitar. No vomitaba, porque tenía el estómago vacío, pero las nauseas no me las quitaba nadie. Hasta que descubrí que si tenía unas galletitas saladas en la mesita de noche y me las comía antes de levantarme, evitaba el desastre.

3. No encontré remedio a las piernas hinchadísimas del último mes, pero ayudó mucho asumir que no podía llevar sandalias sino mejor zapatillas de deporte, y que si tenía que ponerme unas, mejor un número más grandes.

4. La manzana se supone que quita la acidez de estómago típica de las embarazadas, pero a mí me funcionó mucho mejor comer un trocito de regaliz, concretamente el de marca Zara. Menos mal que además me encanta.

5. Además de la cerveza sin alcohol existen el tinto de verano sin alcohol, el café descafeinado y el té de rooibos sin teína. De la CocaCola no sé nada porque no me gusta, pero imagino que sin cafeina vale igual. Así que no hay excusa para no salir una noche o dos.

6. Camina, camina mucho mucho mucho. Aunque no apetezca. Ayuda a que el peque se coloque de cara al parto, a que no te dé la jodida ciática, a evitar que te suba el azúcar y a que no te pases cogiendo kilos.

7. Y hablando de kilos, las matronas tienen la misma tabla para todas las mamás, pero mi peso y el de una mujer que mida 1,80 no pueden ser el mismo si ambas estamos sanas, así que tampoco debemos engordar lo mismo. Si os veis y os ven dentro de lo aceptable, basta. Yo engordé si no recuerdo más 12 kilos, y hoy peso menos que cuando me quedé embarazada.

8 y último, la barriga se va después del parto, pero no justo después. Ni en un mes ni en dos. Algo queda, que se va poco a poco. Aunque peso menos, mi cuerpo no tiene las mismas formas de antes. Tengo más cadera y algo de barriga que no tenía. Pero lo que quedó de la tripa de embarazada se fue hace varios meses.

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